La pareja formada por Aingeru Senperena y Beñat Lizaso, en la categoría de discapacidad física, conquistó su primer título juntos al imponerse a Lasa y Edorta de Anta con un ajustado marcador de 21-25. Fue un encuentro de gran intensidad y dureza, donde ambos dúos demostraron un alto nivel de juego.
Por su parte, Ortega-Hodei Sagarmendi se hizo con su txapela número 21 en la categoría de discapacidad intelectual, tras una sólida actuación frente a Askasibar-Asteasu, a quienes venció por 20-15. La consistencia mostrada por Sagarmendi fue clave para su clara victoria.
En el primer choque de la jornada, Unai Dios y Daniel Calviño, en la categoría de discapacidad intelectual iniciación, demostraron una superioridad abrumadora ante García-Fernández, a quienes derrotaron por un contundente 20-5. Su dominio fue evidente desde el inicio del partido.
Esta competición cuenta con el respaldo de la Federación Internacional de Pelota Vasca (FIPV), y se contempla la posibilidad de organizar un encuentro de campeones en el futuro, aunque esta iniciativa aún no está cerrada. El crecimiento de la pelota adaptada es exponencial, según Iker Amarika, una de las figuras destacadas del proyecto, quien señala que desde la creación del primer Abierto de Gipuzkoa en 2018, la disciplina ha ganado fuerza hasta consolidarse en un circuito que considera “histórico”.




