El municipio goierritarra se transformó en un punto de encuentro para quienes sienten afinidad por el mundo vegetal. Pocos se resistieron a detenerse, curiosear y, finalmente, marcharse con una planta bajo el brazo o un ramo entre las manos.
Entre las 10:00 y las 14:30 horas, el público recorrió los distintos puestos en un ir y venir constante, descubriendo una oferta tan variada como colorida. Árboles frutales, rosales y arbustos compartían espacio con plantas de interior, especies de temporada, aromáticas, cactus o crasas. A ello se sumaban semillas, propuestas de cosmética natural y delicados trabajos artesanales elaborados con flores prensadas.
Uno de los mayores atractivos de la jornada fue, precisamente, la cercanía. Frente a cada puesto, productores y artesanos atendían con paciencia a quienes buscaban consejo, resolviendo dudas y compartiendo conocimientos sobre el cuidado, el origen o las particularidades de cada planta.
La cita, impulsada por el Ayuntamiento de Beasain en colaboración con la asociación Dekolore, reunió a profesionales llegados de distintos puntos, como Mintaka Landareak e Islaya, desde Oiartzun; Ortuberri, de Iurreta; Haztegiak El Montañés, de Tafalla; Lore Prentsatua, de Donostia; Hazi ekologikoak, de Lasarte; Sojo Natura, de Lekunberri; Sara Letamendia, de Aizarna; y Tissus Artisautza, de Atxondo. Todos ellos aportaron su sello propio a una feria que, en su primera edición, ya dejó ver su potencial.




