Tras superar ayer los 39 grados, las máximas de hoy descenderán, con posibilidad de tormentas al final de la tarde. El viento del norte traerá un ligero alivio, pero se prevé el regreso de una nueva ola de calor para el fin de semana.
La noche ha sido algo más fresca de lo esperado tras la tórrida jornada de ayer, cuando la Aemet elevó la alerta naranja por calor en el interior de Gipuzkoa. En Alegia se alcanzaron los 39 grados al mediodía, mientras que en la costa las máximas no superaron los 30.
La entrada del viento del norte a última hora de la tarde provocó el descenso de las temperaturas, aunque en puntos como la isla de Santa Clara en Donostia, el Puerto de Pasaia o el faro de Higer no bajaron de los 20 grados.
Según las previsiones, el fin de semana será caluroso, pero este viernes habrá un ligero respiro con máximas que no superarán los 25 grados en la costa y los 35 en el interior, incluso con amenaza de chubascos o tormentas al final de la tarde.
Una situación anticiclónica y una masa de aire cálido procedente del Magreb están detrás de este episodio de calor que afecta a toda la península. Las previsiones apuntan a que la próxima semana podría repetirse un escenario similar al de finales de mayo, cuando se batieron récords de temperatura.
Miguel Ángel Manjón, responsable de climatología de la Agencia Estatal de Meteorología de Euskadi, señala que "es probable que la próxima semana vivamos la primera ola de calor del verano porque las temperaturas pueden mantenerse durante más de tres días por encima de los 34 ºC".
El meteorólogo de la Aemet añade que "los modelos meteorológicos a día de hoy muestran la entrada de una dorsal térmica a partir del sábado, lo que provocará el domingo una subida de los termómetros impulsada por el viento de componente sur. El anticiclón se instalará sobre la península durante la primera mitad de la semana".
Antes de este episodio de ola de calor que comenzará el domingo, los termómetros darán una pequeña tregua. Hoy, las temperaturas se mantendrán suaves en la costa, con máximas de 26 grados gracias a la brisa, y en el interior rondarán los 30º, aunque en algunos valles pueden incrementarse. Se espera que el día finalice en Gipuzkoa con tormentas acompañadas de precipitación, procedentes de Álava.
El sábado, "la ausencia de brisa en el litoral incrementará la sensación de bochorno, mientras que en el interior el viento será flojo o nulo", apunta Manjón. Por lo tanto, los termómetros marcarán máximas de 30 grados en la costa y de 35 en el interior.
En Gipuzkoa es probable que se viva durante la madrugada del domingo una noche tropical en las localidades costeras, con mínimas que no bajarán de los 20 grados. En algunas zonas del interior puede darse una noche ecuatorial, sin bajar de los 25º.
El meteorólogo de la Aemet destaca que "el domingo los modelos disparan las temperaturas debido a la presencia de la dorsal térmica y las máximas podrán superar los 35º, tanto en el interior como en la costa. Incluso en el aeropuerto de Loiu se pueden superar los 43 grados".
Este inicio de solsticio de verano caluroso se mantendrá durante la primera mitad de la próxima semana, cuando es probable que el calor sofocante persista hasta el próximo jueves.




