Los robos de cobre se duplican en Gipuzkoa, con 71 detenidos en el último año

Impulsado por el aumento del precio de este material, la Ertzaintza registró 167 denuncias en Gipuzkoa en 2025, el doble que el año anterior.

Cables y tuberías de cobre enredados en el suelo de una obra.
IA

Cables y tuberías de cobre enredados en el suelo de una obra.

Los robos de cobre se han duplicado en Gipuzkoa durante el último año, con 71 personas detenidas por la Ertzaintza, impulsados por el creciente valor de este material.

Los robos de cobre han experimentado un notable incremento en Gipuzkoa durante el último año, según datos proporcionados por la Ertzaintza. En 2025, se registraron 167 denuncias en el territorio, más del doble de las 79 contabilizadas el año anterior. Este aumento está directamente relacionado con la escalada del precio del cobre en el mercado, que ha alcanzado máximos históricos desde principios de 2026 y ha experimentado una subida interanual del 40%.
En el conjunto de Euskadi, las denuncias por robo de cobre aumentaron un 39%, pasando de 338 en 2024 a 471 en 2025, con 224 en Bizkaia y 80 en Álava. Gipuzkoa es la provincia con el mayor incremento, duplicando las denuncias. En cuanto a las detenciones, la Ertzaintza arrestó a 27 personas en 2024 y a 71 en 2025, casi triplicando la cifra del año anterior.

A medida que aumenta el precio del cobre, crecen las denuncias por sustracción de este material.

Según la Ertzaintza, los delincuentes emplean principalmente dos modus operandi. El más común es cortar un tramo de cable o conductor que contiene cobre, debido a la simplicidad del procedimiento. La segunda modalidad más repetida es el robo de materiales que contienen cobre, como motores, elevadores o tuberías, para extraer el metal posteriormente. Estos delitos no se limitan a un único escenario, ocurriendo en cualquier infraestructura donde se encuentre cobre, como obras en construcción, tendidos eléctricos, industrias, vías férreas e incluso viviendas particulares.
La Ertzaintza distingue dos tipos de autores: delincuentes habituales que aprovechan descuidos para sustraer pequeñas cantidades y venderlas rápidamente en chatarrerías cercanas; y grupos criminales más estructurados que actúan en grandes infraestructuras, realizan estudios previos y se desplazan a otras provincias tras cometer el robo para vender el material en lugares especializados donde se conoce su procedencia ilícita.