Isidoro Gaztañaga, el 'Martillo Pilón de Ibarra': Una Leyenda Trágica del Boxeo

Isidoro Gaztañaga, conocido como el 'Martillo Pilón de Ibarra', fue una figura destacada de la edad de oro del boxeo, marcado por su gran talento y su falta de disciplina.

Imagen genérica de guantes de boxeo antiguos colgando de una cuerda en un gimnasio con poca luz.
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Imagen genérica de guantes de boxeo antiguos colgando de una cuerda en un gimnasio con poca luz.

Isidoro Gaztañaga, apodado el 'Martillo Pilón de Ibarra', fue una figura prominente en la edad de oro del boxeo, caracterizado por su inmenso talento y su notoria falta de disciplina, en contraste con su contemporáneo Paulino Uzcudun.

Isidoro Gaztañaga, conocido por el apodo 'Martillo Pilón de Ibarra', fue un personaje notable en la edad de oro del boxeo, durante las décadas de 1920 y 1930. A lo largo de su carrera, luchó constantemente contra la sombra de Paulino Uzcudun, su compatriota y figura paterna deportiva, a quien idolatraba y luego intentó destronar.
Ambos boxeadores, Gaztañaga y Uzcudun, nacieron a principios de mayo en caseríos de Gipuzkoa, uno en Errezil y el otro en Ibarra, separados por apenas 15 kilómetros. Ambos se iniciaron en el gimnasio Casalonga del barrio donostiarra de Gros y en 1925 coincidieron de nuevo en el célebre Stade Anastasie de París. A Isidoro lo presentaron ante el público francés como 'Paulino II', aprovechando el cartel que ya disfrutaba Uzcudun. Ambos vieron sus sueños frustrados por el italiano Primo Carnera, quien los derrotó entre octubre de 1933 y marzo de 1936.

"El mejor o el peor boxeador del mundo, según el estado de ánimo con que suba al ring."

François Descamps · Mánager
Gaztañaga, al llegar a París en 1925, sorprendió por sus excepcionales cualidades. Diez años después, ocupaba el octavo lugar en el ranking de los mayores noqueadores de todos los tiempos, con 59 victorias por KO, 15 de ellas en el primer asalto. Su pavorosa pegada la combinaba con sobriedad y refinamiento, valorando la calidad del espectáculo por encima del resultado. Según su biógrafo Juan Osés, «si alguien le atacaba haciendo gala de un mal estilo, Isidoro quería bajar del ring cuanto antes y no podía disimularlo, porque ciertamente los púgiles zafios le desagradaban».
En el cénit de su carrera, a los 26 años, en el Stadium Queensboro de Nueva York, 'Izzy', hipocorístico que le colgaron en Estados Unidos, dejó al mundo atónito al noquear en menos de tres minutos a Charley Retzlaff, 'El Dinamitero de Duluth'. Esta hazaña lo catapultó a la élite de los grandes pesos. Sin embargo, a Gaztañaga le faltaba disciplina y constancia, cualidades que Uzcudun poseía en abundancia. El mánager François Descamps lo definió como «el mejor o el peor boxeador del mundo, según el estado de ánimo con que suba al ring».
Gaztañaga, informal e inconstante, a veces ofrecía lecciones exquisitas de boxeo y otras caía en la más penosa mediocridad. En sus últimos años, el italiano Primo Carnera frustró sus ambiciones justo antes del estallido de la Guerra Civil. En marzo de 1944, en una pulquería argentina, se vio envuelto en una pelea y recibió tres disparos. Murió a los 37 años, con un final que recordaba a un tango.