Se prevé que los termómetros alcancen los 40 grados en zonas del interior, con especial incidencia en el Alto Deba. En la franja costera, el aviso será de nivel amarillo, con máximas que podrían rondar los 33 grados.
Este episodio de calor extremo es consecuencia de la combinación de una dorsal térmica y una DANA situada al oeste de la península, lo que favorece la llegada de una masa de aire cálido y seco.
Para mañana martes, las previsiones apuntan a un ligero descenso térmico. Euskalmet rebajará el aviso a amarillo en el interior, donde se esperan máximas de 33 grados, mientras que en la costa no se prevén alertas activas.




