Durante los primeros días en Casablanca y Tánger, la delegación ha combinado reuniones institucionales, contactos empresariales y visitas a empresas tractoras, según ha explicado la institución foral. Esta agenda está permitiendo contrastar sobre el terreno el "potencial" del país como destino de internacionalización.
En Casablanca, la agenda ha incluido una reunión con la Confederación General de Empresas de Marruecos (CGEM) y la Asociación Marroquí para la Industria y el Comercio del Automóvil (AMICA), así como un encuentro en la Cámara de España y la Oficina Económica y Comercial, con la participación del Consejero Económico y Comercial de la Embajada de España y representantes del tejido financiero e institucional local.
En Tánger, la delegación ha visitado plantas industriales de referencia como Stellantis y Renault, además de mantener reuniones con la Cámara de España en Tánger y el Centro Regional de Inversiones (CRI). En Casablanca también se ha visitado la Asociación GIMAS, que agrupa al sector aeronáutico y espacial marroquí, y la planta de Irizar.
La misión está confirmando oportunidades en varios sectores estratégicos de la economía marroquí. En automoción, Marruecos "se consolida como un polo industrial orientado a la exportación, con una cadena de suministro estructurada y fuerte demanda de componentes, automatización y servicios industriales", han señalado. En aeronáutica, el desarrollo de clústeres especializados y la presencia de grandes grupos internacionales genera oportunidades en aeroestructuras, cableado y mecanizado de precisión. En el ámbito alimentario, el crecimiento de la demanda interna impulsa la industrialización y la necesidad de maquinaria y soluciones de proceso. Por su parte, el textil "mantiene un fuerte posicionamiento en producción flexible y rápida orientada a Europa", con oportunidades en maquinaria y digitalización.




