El proyecto Gipuzkoa Arigune impulsa la comprensión del euskera con metodologías innovadoras
La iniciativa, promovida por Taupa Euskaltzaleen Topagunea y la Diputación Foral de Gipuzkoa, experimenta con tres nuevas metodologías para mejorar la comprensión lingüística.
Por Nerea Goikoetxea Arana
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Imagen genérica de un grupo de personas conversando para aprender euskera.
El proyecto Gipuzkoa Arigune, lanzado en febrero del año pasado por Taupa Euskaltzaleen Topagunea y la Diputación Foral de Gipuzkoa, busca fomentar la comprensión del euskera mediante metodologías innovadoras para su integración en la comunidad.
El proyecto se estructura en cuatro ejes principales: la participación comunitaria, la participación colectiva, la búsqueda de un amplio consenso y el uso de metodologías innovadoras. En este último punto, se ha puesto en marcha la investigación Aldahitz, creada por el sociolingüista Peio Jauregi. La hipótesis de esta investigación es que no es imprescindible hablar bien euskera para empezar a conversar; comprender puede ser suficiente para que la otra persona empiece a hablar en euskera, siempre que se cree el contexto adecuado.
Para ello, se están utilizando tres metodologías: las Uler-saioak, que comenzaron a probarse en octubre del año pasado y cuyo objetivo es lograr la comprensión (alcanzar un nivel de comprensión B1 en 120 horas); la Ulerrizketa, que promueve conversaciones entre personas con un nivel intermedio de comprensión de euskera y aquellas con un buen nivel; y Eusle, para comprometerse con el uso del euskera. Aunque el proyecto se encuentra en fase de experimentación, se han elegido tres localidades de Gipuzkoa para dar estos primeros pasos: el barrio de Añorga en Donostia, Antzuola y Aia. Estos lugares han sido seleccionados por ser “pueblos o barrios pequeños”, por estar en diferentes comarcas y por presentar características diversas.
La semilla del proyecto se plantó en 2020, cuando la Diputación concedió el premio Anton Abadia a Jauregi por su teorización sobre los cambios en los hábitos lingüísticos que sustentan el Euskaraldia. Durante la entrega del premio, Jauregi lanzó el reto “¿Cuándo será Gipuzkoa un arigune?” al entonces diputado general, Markel Olano, lo que marcó el inicio del actual proyecto Gipuzkoa Arigune. Tras varias investigaciones realizadas por la Diputación junto con el Soziolinguistika Klusterra, en 2022 se decidió poner en marcha este proyecto, con la colaboración como eje central, diseñando la propuesta junto a Taupa Euskaltzaleen Mugimendua, el Soziolinguistika Klusterra y Badalab para convertir el territorio en un arigune.
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"Históricamente, hemos olvidado a los castellanohablantes en los proyectos a favor del euskera, y este proyecto tiene en su centro el acercar también a los castellanohablantes al euskera."
Se definió una fase de experimentación de cuatro años, para la cual la Diputación firmó convenios de colaboración con el Soziolinguistika Klusterra y el movimiento Taupa. En 2023 se abrió una oficina conjunta entre las cuatro entidades, y desde entonces, se han desarrollado las líneas de trabajo del proyecto, incluyendo la experimentación en las tres localidades mencionadas y la prueba y homologación de la metodología de los Uler-saioak. Según el jefe del Servicio de Estrategia Lingüística de la Diputación, el trabajo realizado hasta ahora ha sido “fructífero y enriquecedor”.
La prueba piloto de Aia Arigune comenzó a principios del año pasado, acumulando más de un año de trayectoria. El objetivo principal es que se hable más y con mayor frecuencia en euskera en la comunidad, transformando los pueblos en arigunes para que los euskaldunes puedan hablar euskera con tranquilidad. Además, se busca activar a las personas a favor del euskera, incluyendo a los castellanohablantes. En Aia, los Uler-saioak basados en la metodología Aldahitz (conversación, boca a boca y escucha activa) se implementaron de septiembre a diciembre del año pasado. El proyecto ha tenido una muy buena acogida en la localidad, con 37 personas mostrando interés en participar.
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"El objetivo del proyecto no es responder en euskera, sino acostumbrarse a las conversaciones bilingües."
Los participantes están muy satisfechos, lo que ha atraído nuevos perfiles al euskera, partiendo de la comprensión. Aunque el proyecto Gipuzkoa Arigune cuenta con el apoyo de varias instituciones, el motor de Aia Arigune son los propios ciudadanos, quienes conforman el foro de organización. En este foro se piensan y acuerdan todas las iniciativas a poner en marcha. Representantes del Ayuntamiento de Aia también participan en el foro, y desde el principio tuvieron claro que la iniciativa debía ser ciudadana, sin que el ayuntamiento asumiera el liderazgo. Existía una preocupación en el ayuntamiento respecto al euskera, y el proyecto ha servido también para realizar un diagnóstico, identificando el contexto local y las zonas donde se habla más castellano.
Una vecina del barrio de Urdaneta, parte del foro ciudadano, ha señalado que se han esforzado en identificar los puntos fuertes y débiles del euskera, ya que las realidades varían mucho según el barrio o la zona. Los Uler-saioak comenzaron en octubre del año pasado en la Kultur Etxea, bajo la dirección de un profesor de euskaltegi de AEK. El grupo de diecisiete participantes se reúne semanalmente, y el objetivo del proyecto no es que los participantes respondan en euskera, sino que se acostumbren a las conversaciones bilingües. De esta manera, en el futuro pedirán a los euskaldunes que les hablen en euskera, aunque quizás no sean capaces de responder en euskera, y así no se fuerza a quien sabe euskera a cambiar de idioma.
Los Uler-saioak se dividen en tres bloques, los dos primeros de 30 horas y el último de 60 horas. Se han ido reduciendo los elementos audiovisuales para fomentar la escucha activa. Los participantes, a pesar de tener diferentes niveles, tienen como objetivo acercarse al euskera. Algunos participantes, residentes en Aia desde Donostia, han expresado que han mejorado mucho en comprensión y tienen más confianza al hablar. Otros, procedentes de Argentina y Colombia, tienen el reto de aprender euskera para conectar mejor con la gente local y conversar con personas mayores. Los Uler-saioak finalizarán en junio, y posteriormente, buscarán cómplices para iniciar las Ulerrizketas a partir de septiembre.