La concejala delegada de Movilidad, Olatz Yarza, ha señalado que los taxistas de Donostia ya tienen suficiente presión con la irrupción de Uber, y que las soluciones deben llegar por otras vías. Ha añadido que el consistorio no tiene como objetivo desplazar a Uber y ha dado la bienvenida al aumento de oferta que supone la llegada de la multinacional.
No obstante, la edil ha reiterado que los servicios urbanos que están prestando los vehículos VTC que trabajan con la plataforma no cumplen la normativa, y que lo que hay que hacer es “meter en vereda a Uber”. Yarza ha recordado que el gobierno municipal nunca ha negado las evidentes deficiencias del servicio de taxi en Donostia.
“"Los Uber tienen derecho a realizar trayectos interurbanos, pero no urbanos, y deben respetar las normas."
Los grupos de la oposición, PP y Elkarrekin Donostia, interpelaron al gobierno municipal. El PP, a través del concejal Tomás Pascua, propuso medidas como poder coger un taxi fuera de parada o permitir más de un conductor por licencia. Pascua argumentó que precisamente la llegada de Uber hacía que este fuera el momento adecuado para actuar, ya que los taxistas necesitan mejorar su servicio para competir.
Por su parte, la concejala de Elkarrekin Donostia, Arantxa González, urgió al gobierno municipal a ser más proactivo en el control de la actividad de Uber y a contabilizar los trayectos irregulares. Yarza respondió que, al no tener el Ayuntamiento capacidad sancionadora, no consideraban eficaz tener a una persona contando trayectos de VTC. Recordó que el Ayuntamiento ya envió un requerimiento a la Diputación de Bizkaia (otorgadora de las licencias) para que vigilara y sancionara los trayectos urbanos, pero esta respondió que correspondía a la Diputación de Gipuzkoa.
Yarza lamentó que en Bizkaia, la Diputación y ayuntamientos como el de Bilbao tienen un protocolo de actuación para esta situación, pero no lo tienen con la Diputación de Gipuzkoa. Además, confirmó que las 308 licencias de taxi concedidas en Donostia están activas.




