El Deportivo Alavés se enfrenta este sábado en Anoeta a una de las salidas más complicadas que le quedan en LaLiga. Tras encadenar por primera vez en la temporada tres jornadas consecutivas sin perder, los albiazules visitan en un buen momento a una Real Sociedad que podría tener la mente algo dispersa con la final de la Copa del Rey en La Cartuja a la vuelta de la esquina.
El conjunto txuri-urdin podría reservar a algunos de sus jugadores clave para prevenir posibles lesiones antes de enfrentarse al Atlético de Madrid. Esta situación sería, sin duda, la mejor noticia para un Glorioso que no puede confiarse ante su escasa ventaja de tres puntos sobre la zona de descenso.
A pesar de que la Real Sociedad fue su verdugo copero en Mendizorroza, este equipo trae buenos recuerdos al Alavés por una razón fundamental. Fue el último conjunto que no logró perforar la portería de Antonio Sivera en la competición doméstica. Han transcurrido más de cuatro meses desde aquella victoria por la mínima en el estadio del Paseo de Cervantes a principios de diciembre de 2025.
Una eternidad para la escuadra babazorra, que acumula 15 jornadas consecutivas viendo cómo sus rivales le marcan, al menos, un gol. Blindar su portería es una obligación para asegurar cuanto antes la permanencia en Primera División, tal como insistió Quique Sánchez Flores tras el agónico empate contra Osasuna.
La llegada del técnico madrileño ha impulsado al Alavés en varias facetas del juego, aunque si algo se le puede reprochar al nuevo cuerpo técnico, en sustitución de Eduardo Coudet, son los nueve goles encajados en los últimos cuatro encuentros. Valencia y Celta les endosaron tres cada uno, Osasuna se quedó en dos sin hacer nada del otro mundo en ataque, mientras que el Villarreal fue el único que sudó tinta china para batir a Sivera con aquel misil de Nicolas Pépé a la escuadra en el minuto 98.
Con el transcurrir de las jornadas, la fiabilidad de la nueva defensa albiazul, con tres centrales y dos carrileros largos, necesita mejorar para disipar la incertidumbre sobre la consecución de la salvación. Cabe recordar que durante un tramo de la primera vuelta, el Alavés llegó a ser el equipo menos goleado de Primera. Sin embargo, problemas como la sanción de la FIFA a Facundo Garcés tras la falsificación del pasaporte de Malasia, el castigo de Coudet a Moussa Diarra por su desplante antes del partido copero ante el Sevilla, el bajón en el rendimiento de Jon Pacheco o la tardía puesta a punto de Ville Koski, quien llegó lesionado a Vitoria en el pasado mercado invernal, han afectado la estabilidad defensiva del equipo vitoriano.




