Cirugía de cataratas: el momento ideal para evitar la pérdida de visión

La pérdida de visión más frecuente asociada a la edad se corrige con una cirugía rápida y segura, según especialistas.

Imagen genérica de un ojo que representa la claridad de la visión.
IA

Imagen genérica de un ojo que representa la claridad de la visión.

Un oftalmólogo de un centro sanitario de Gipuzkoa ha señalado que no es necesario esperar a una pérdida de visión severa para operarse de cataratas, ya que el procedimiento es rápido y seguro.

Las cataratas, una de las causas más frecuentes de pérdida de visión a partir de los 60 años, consisten en la opacificación del cristalino, la lente natural del ojo. Con los años, esta lente se vuelve más rígida y opaca, un proceso que forma parte del envejecimiento normal del cuerpo.

"No hay que esperar a no conducir bien, a tener molestias con la luz, a no reconocer caras y a no ver matrículas, hay que operarse antes."

un oftalmólogo
Los especialistas enfatizan que no se debe demorar la intervención, a pesar de que la pérdida de visión es progresiva. Hay señales claras como ver reflejos y aros al conducir, la pérdida de contraste o de profundidad de la imagen y necesitar más luz para ver. Dejar que la catarata madure demasiado complica la cirugía, ya que acumula más calcio y se vuelve más dura, haciendo la intervención más compleja y aumentando el riesgo de complicaciones.
La cirugía de cataratas es ambulatoria y dura entre 10 y 15 minutos. Se utiliza una técnica de facoemulsificación, que consiste en triturar el cristalino opaco con ultrasonidos para extraerlo y sustituirlo por una lente artificial transparente. La intervención se realiza con anestesia en gotas y una ligera sedación para que el paciente esté confortable y no sienta dolor. La recuperación es rápida, y muchos pacientes empiezan a ver al día siguiente. Se recomienda aplicar colirios antiinflamatorios y antibióticos durante un mes y evitar esfuerzos físicos intensos, aunque se puede ver la televisión, pasear o leer.
La elección de la lente intraocular es crucial. Las lentes monofocales permiten ver bien de lejos sin gafas, pero requieren gafas para ver de cerca. Las lentes multifocales o trifocales corrigen la visión a varias distancias, pero pueden causar halos de luz. Las de foco extendido son una alternativa que ofrece un buen rango de visión con menos alteraciones. La elección depende del estilo de vida y las necesidades de cada persona.