Bomberos utilizan radiales de precisión en hospitales para liberar anillos

Efectivos del parque de Zubillaga intervinieron en el Hospital de Mondragón para liberar el dedo de una paciente atrapado por un anillo de acero.

Mano de un bombero utilizando una herramienta de precisión para cortar un anillo en un hospital.
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Mano de un bombero utilizando una herramienta de precisión para cortar un anillo en un hospital.

Bomberos de Zubillaga realizaron una operación de precisión en el Hospital de Mondragón para liberar el dedo de una paciente atrapado por un anillo de acero, tras fallar los métodos convencionales.

Lo que comenzó como una incomodidad cotidiana terminó en una operación de alta precisión en el Hospital de Mondragón. Una paciente presentaba un dedo inflamado debido a un anillo que apretaba demasiado, impidiendo el flujo sanguíneo normal. Ante la imposibilidad del equipo médico de retirar la joya, se tuvo que recurrir a la pericia de los bomberos del parque de Zubillaga para solucionar el problema, tal y como muestran las imágenes difundidas por Bomberos Euskadi.
Tradicionalmente, los servicios de urgencias utilizan cizallas manuales para cortar anillos de oro o plata, metales maleables que ceden ante una presión simple. Sin embargo, el problema surge con el auge de la bisutería de acero inoxidable o titanio. Estos materiales son la «bestia negra» del personal sanitario, ya que son tan duros que las herramientas hospitalarias se rompen o muescan antes de lograr seccionar la joya.
La intervención de los bomberos en estos casos no se basa en la fuerza bruta, sino en una minuciosa ingeniería y pericia. Tal como se observa en las imágenes de la intervención, la maniobra consta de tres momentos críticos: primero, la protección dérmica, introduciendo una lámina metálica ultrafina entre el anillo y la piel; segundo, el corte por abrasión, utilizando una mini-herramienta rotativa de alta velocidad con discos de diamante o carburo de silicio; y tercero, la refrigeración continua, aplicando un chorro constante de suero fisiológico frío para disipar el calor extremo generado por la fricción.
Tras varios minutos de tensión y un pulso quirúrgico, los efectivos de Zubillaga lograron seccionar la pieza, liberando la extremidad sin causar heridas adicionales. Este suceso tuvo lugar el 8 de abril de 2026.
Para evitar acabar en una camilla bajo la radial de los bomberos, los expertos recomiendan actuar rápido ante los primeros síntomas de hinchazón. Es crucial no forzar, ya que el pánico aumenta la presión arterial y la inflamación. Se puede intentar el truco del hilo dental, pasándolo bajo el anillo y enrollando el resto del dedo firmemente para comprimir el tejido, desenrollando luego desde abajo para que el hilo empuje el anillo hacia fuera. La lubricación avanzada con limpiavidrios (tipo Cristasol) es un truco profesional efectivo si el jabón no funciona, debido a su capacidad para reducir la tensión superficial. Finalmente, el frío y la elevación: sumergir la mano en agua con hielo y mantenerla por encima del nivel del corazón durante 15 minutos antes de intentar cualquier método. Si el dedo presenta un tono azulado o violáceo, hay pérdida de sensibilidad o el dolor es punzante, se debe acudir rápidamente a los servicios médicos, ya que cada minuto cuenta para evitar daños irreversibles en los tejidos.