Organizar una boda es, sin duda, uno de los momentos más emocionantes en la vida de una pareja. Sin embargo, dar con un espacio que combine naturaleza, gastronomía de altura y un trato cercano no siempre es tarea fácil. En Elgoibar, rodeado de un entorno natural privilegiado, se encuentra Belaustegi Baserria, un caserío del siglo XV que ha sabido reinventar el concepto de las celebraciones nupciales huyendo de los estándares tradicionales.
Tal y como explica Xabi Albizu, responsable de sala y eventos, en Belaustegi tienen una filosofía muy clara: "No hay dos parejas iguales, por lo tanto, no debería haber dos bodas iguales".
Al elegir Belaustegi para darse el sí, quiero —ya sea tras una ceremonia religiosa o una ceremonia civil en sus propios espacios—, los novios se aseguran un entorno idílico. Para el gran día, la pareja cuenta con la exclusividad del imponente comedor principal de piedra y madera, así como de la carpa y los jardines principales. Esta distribución crea una burbuja de intimidad perfecta para disfrutar del cóctel al aire libre y del banquete, mientras el caserío mantiene su vida habitual acogiendo a otros comensales en sus comedores privados e independientes.
“"En Belaustegi huimos de los menús cerrados; diseñamos la gastronomía desde cero junto a la pareja"
Si por algo destaca Gipuzkoa es por su paladar exigente, y en los fogones de Belaustegi, el chef Josu no decepciona. Aquí no existen menús cerrados o prefabricados. La propuesta gastronómica se diseña desde cero junto a la pareja, basándose en sus gustos personales, el producto de temporada y el arraigo a la tierra.
El comedor principal tiene una capacidad ideal para 110 invitados sentados de forma tradicional. Sin embargo, para aquellas parejas con listas de invitados más extensas (hasta 160 o 180 personas), el caserío ha perfeccionado el formato de boda tipo cóctel dinámico. Una alternativa moderna y social donde se conectan el comedor, la carpa y el jardín, permitiendo a los invitados interactuar libremente mientras degustan un menú diseñado específicamente para este estilo más desenfadado.
"Nuestro objetivo final es que los novios solo se preocupen de disfrutar y brindar", recalca Albizu. Y es que el equipo asume la coordinación de los tiempos y la logística del gran día, dando total libertad para que la pareja traiga a sus propios proveedores (música, decoración) o recomendando a profesionales de confianza. Belaustegi tiene las puertas abiertas para celebrar bodas donde la historia, el verde de nuestros montes y la alta cocina se sientan en la misma mesa.




