Una alumna, tras serle prescrito un reposo de 48 horas por una urgencia médica, ha alertado sobre la excesiva rigidez del sistema de formación de Lanbide. Según su denuncia, el contador de horas de asistencia no se detiene en casos de ausencias justificadas, lo que puede llevar a la expulsión de los alumnos si superan el límite del 25%, sin importar el esfuerzo previo o los justificantes.
“"No pedimos 'manga ancha', pedimos que la tecnología sirva para conciliar y no para castigar a quienes tenemos cargas familiares o problemas de salud."
Esta situación genera preocupación por el futuro profesional de la estudiante, quien subraya que, con la tecnología actual, como el Aula Espejo, deberían existir soluciones. Esto permitiría a los alumnos conectar con sus clases en tiempo real desde casa o el hospital en casos de fuerza mayor debidamente justificados.
La alumna ha iniciado una petición en la plataforma Change.org para que esta normativa se actualice a la realidad social de hoy en día. El objetivo de esta iniciativa es apoyar a todas las personas que intentan progresar y encuentran obstáculos en la administración, especialmente aquellas con cargas familiares o problemas de salud.




