Este valle medieval y minero de Bizkaia no es un entorno ficticio, sino el espacio donde la comunicadora vivió sus veranos de infancia. Estas vivencias tempranas fueron el germen que transformó sus recuerdos en la novela Solas en el silencio.
Diversas publicaciones han definido a este enclave como un refugio que combina misterio y arraigo. La localidad encartada ofrece a quienes la visitan una atmósfera que trasciende la literatura para conectar con la historia personal de la autora.
Con una trayectoria consolidada en medios informativos, la periodista ha destacado por un estilo riguroso y empático. Su formación académica, que incluye estudios en la Universidad de Navarra y la Universidad Autónoma de Madrid, ha respaldado una carrera marcada por la transparencia y la dedicación informativa.




