La FP de Soldadura y Calderería ofrece casi un 100% de inserción laboral
Esta formación destaca por su alta demanda en un sector industrial clave de Euskadi, garantizando excelentes oportunidades de empleo.
Por Iker Aguirre Etxebarria
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Máscara y guantes de soldador en un banco de trabajo metálico, chispas volando al fondo, entorno industrial, iluminación cálida, enfoque en el equipo de seguridad.
El sector industrial de Euskadi presenta una elevada demanda de profesionales cualificados, lo que posiciona a la Formación Profesional en soldadura y calderería con una tasa de inserción laboral cercana al 100%.
La Formación Profesional (FP) en Euskadi atraviesa un momento de esplendor, con una oferta récord de casi 75.000 plazas para el próximo curso y una modalidad dual plenamente consolidada. En este contexto, el ciclo de Soldadura y Calderería se erige como una de las formaciones con mayor proyección, gracias a la alta demanda industrial y una inserción laboral que roza el 100%, según informan desde el centro Maristak Zalla.
A diferencia de lo que su nombre podría sugerir, la calderería no guarda relación con las calderas. Un profesor del ciclo aclara que es un error común: la calderería abarca la fabricación de estructuras metálicas, depósitos, tuberías y piezas para maquinaria. En esencia, el oficio consiste en "darle forma a una chapa" para crear todo tipo de componentes industriales.
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"Es un sector en el que cuesta bastante encontrar profesionales cualificados, lo que genera trabajos muy bien remunerados."
La demanda de estos perfiles es tan elevada que las empresas contactan directamente con los centros de formación. Las salidas profesionales van más allá de soldador o calderero. Los titulados pueden desempeñarse como tuberos industriales, en el mantenimiento de maquinaria e instalaciones o en sectores de gran peso en el País Vasco, como las fundiciones, que requieren perfiles con formación en el ámbito del metal.
Aunque tradicionalmente se ha considerado un trabajo arduo, la realidad ha evolucionado. Los peligros existen, pero hoy en día se trabaja con medidas de seguridad muy estrictas y muchas operaciones se han automatizado. De hecho, el primer módulo que reciben los alumnos es el de prevención de riesgos laborales.
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"El primer módulo que reciben los alumnos es el de prevención de riesgos laborales, y se trabaja con muchas medidas de seguridad muy estrictas."
Para acceder a esta formación no se requiere experiencia, solo "interés por el trabajo manual" y ganas de aprender. Además, el ciclo permite continuar estudiando con el grado superior de Construcciones Metálicas, que el centro Maristak Zalla impartirá el próximo curso para formar a los futuros responsables de diseño, planificación y gestión de proyectos. El periodo de prematrícula ya está abierto, presentándose como una oportunidad tanto para jóvenes que buscan su vocación como para profesionales que desean reciclarse. Según datos del Gobierno Vasco, el 90% del alumnado de FP encuentra empleo al finalizar sus estudios.