Sare anuncia que cambiará el modelo de movilización en apoyo a los presos

La asociación en favor de los presos vascos resume su trayectoria de catorce años y avanza los próximos pasos en Arrasate.

Imagen genérica sobre una movilización multitudinaria.
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Imagen genérica sobre una movilización multitudinaria.

Sare Herritarra, tras catorce años de trabajo en apoyo a los presos vascos, ha anunciado este sábado en Arrasate un cambio en su modelo de movilización y prevé su propia desaparición.

Sare Herritarra se fundó en 2012, en un contexto en el que ETA acababa de anunciar el fin de la lucha armada y las consecuencias del conflicto aún estaban muy presentes. El objetivo de la asociación era "buscar la pluralidad para acabar con la vulneración de los derechos de los presos vascos, teniendo muy en cuenta a todas las víctimas de la violencia".
Nahikari Iturbe y Joseba Azkarraga, portavoces de Sare, explicaron que desde el principio denunciaron la "política de alejamiento y dispersión", que provocó accidentes y muertes en carretera. Hoy, afirman que la situación ha cambiado: de 665 presos quedan alrededor de 120, de los cuales el 70% se encuentran en tercer grado o bajo el artículo 100.2.
Todo esto "requiere adaptar nuestras dinámicas", anunció Sare. Prevén que el periodo 2026-2027 será una fase de transición, y añadieron que "analizaremos cómo actuar con las movilizaciones y su idoneidad". "Creemos que es saludable y responsable imaginar que en ese futuro cercano Sare ya no será necesaria", declararon.
Durante años, a principios de enero, Sare organizó una manifestación en Bilbao en favor de los derechos de los presos. La próxima será el 9 de enero de 2027, bajo el lema "Denok Bilbora. Helmuga, denak etxera!", y anunciaron que será la última. "Iremos con la firme voluntad de dar el paso definitivo para que palabras como convivencia y solución se hagan realidad", precisaron los portavoces, "y eso solo será posible con los presos vascos en libertad, con el regreso de todos a casa, y respetando a las víctimas de todas las violencias".
Sare reconoce que aún existen dificultades en el camino para el regreso a casa de todos los presos y huidos. Trece huidos y tres deportados se encuentran en el extranjero, y la Audiencia Nacional actúa con dureza en sus casos. Además, mencionaron la situación de presos en Francia, como Mikel Karrera y Saioa Sanchez.
La mayor dificultad radica en los catorce presos con condenas de 40 años, algunos de los cuales no obtendrán los primeros permisos hasta 2040. Además, hay una docena de procesos abiertos contra personas supuestamente pertenecientes a la dirección de ETA, a quienes se les atribuye la responsabilidad de atentados de aquella época.