En las fiestas de San Juan de este año, el pueblo de Garai honra la memoria de Javier Etxeita, una figura clave en la danza tradicional. Etxeita, conocido en la localidad como Duñabeiti o Garai, falleció el pasado 17 de diciembre, y su ausencia se sentirá profundamente en las primeras fiestas sin su presencia activa en el baile y el ambiente festivo.
Nacido en un caserío familiar de agricultores, Etxeita era el menor de cinco hermanos. Su pasión por la danza se manifestó desde muy joven; a los ocho años aprendió la Dantzari Dantza completa, guiado por su hermano mayor. Debutó en la plaza hace casi 70 años, durante la danza de San Juan, bailando el aurresku y compartiendo fandango con la joven Juanita. Al finalizar, Etxeita realizó el tradicional 'mokorkada'.
Con el paso de los años, Etxeita continuó difundiendo su amor por la danza, compitiendo en campeonatos de aurresku en Durangaldea y ganando una edición en Iurreta. Regresó al grupo de danza de Garai, en la categoría de adultos, y actuó en numerosos pueblos. Hace unas dos décadas, al notar la disminución de jóvenes bailarines en Garai, se preocupó por la tendencia y decidió impulsar la creación de un grupo mixto, una iniciativa innovadora para la época. A pesar de los ensayos del grupo mixto, los hombres continuaron bailando la Dantzari Dantza en la plaza el día grande de las fiestas, Santixau.
Etxeita nunca perdió la esperanza de ver a mujeres bailar la Dantzari Dantza en el día grande del pueblo. Ese momento llegó hace unos años, cuando varias mujeres de Garai se acercaron a él para pedirle que les enseñara la Dantzari Dantza. Comenzaron los ensayos, pero no estuvieron listas para las fiestas principales de 2023. Finalmente, en 2024, llegó el día señalado: ocho jóvenes mujeres realizaron la Dantzari Dantza en la víspera de Santixau, en la plaza del pueblo, como último ensayo. Fue un momento muy emotivo para Etxeita. Tras la danza, las mujeres realizaron las 'erregelak' y sacaron a los bailarines a la plaza para finalizar la fiesta con fandango y arin-arin, a petición del 'aurreskulari'. Etxeita recibió con orgullo el 'txapel morea' (txapela morada) como recuerdo.
El bailarín salió a la plaza por última vez a los 65 años, recién jubilado, el día de Santa Ana, hace doce años. A pesar de no bailar, Etxeita fue un dantzari hasta su último día. Los habitantes de Garai siempre lo recordarán, también en estas fiestas de San Juan, bajo la protección de la ermita de Momoitio y el ambiente popular, junto al fuego, siempre bailando.




