Una foto antigua ilumina los lazos del pasado

Una fotografía de las fiestas de Oñati resalta la complicidad y fuerza entre mujeres del pasado, subrayando la importancia de ser visto en la vida actual.

Imagen genérica: grupo de mujeres jóvenes en fotografía en blanco y negro, ambiente festivo.
IA

Imagen genérica: grupo de mujeres jóvenes en fotografía en blanco y negro, ambiente festivo.

Una vieja foto de las fiestas de Oñati muestra la conexión, calidez y fuerza entre mujeres del pasado, destacando la importancia de ser visto en la vida actual.

Mi padre mencionó que estaba completando su trabajo sobre las chicas de Oñati y que entre las fotos antiguas encontró esta imagen. En ella se ven las fiestas de Magdalena y otras fotos antiguas del pueblo. En medio, sonrientes, el abuelo y la abuela, capturados en cuerpos jóvenes que nunca podremos conocer.
Aunque las fotos de grupos de hombres son más comunes, hay una foto donde la abuela aparece en un gran grupo de amigas, muy guapa, con el brazo cruzado por encima de otra mujer. Es curioso cómo hasta que no lo contamos o vemos, no imaginamos a nuestros mayores de otra manera.
En la foto no se percibe el cansancio ni la preocupación que se manifestarían más tarde. Los cuerpos están tranquilos en sus vestidos y peinados en blanco y negro. Es difícil saber quiénes son las mujeres de la foto, si la foto se tomó un domingo o en fiestas, cuántos años tendrían, cuántas veces volverían a reunirse.

"No solo porque veo a mi abuela, sino porque también percibo la conexión entre aquellas mujeres."

la autora
Quizás por mi aprecio a la amistad, creo que me quedo tanto tiempo mirando esta foto. No solo porque veo a mi abuela, sino porque también percibo la conexión entre aquellas mujeres. Hay algo especial en esa imagen: calidez, camaradería, complicidad, ganas de hacer, fuerza.
A veces, es como si estuvieran mirando, como si quisieran decirme un mensaje; por eso la tengo abierta en el armario y a la vista todos los días. Es como si me invitaran a cuidar a quienes amo. Como dice Jaios, te das cuenta en la vida de que a veces mucha gente te mira pero no te ve, y hay gente que realmente te ve, que además de ver tu apariencia, se preocupa por conocer y cuidar tu territorio interior. Aunque sean pocas, basta con que existan. Para ser vista, y, de vez en cuando, para poder agarrar del brazo a otra persona.