El Gobierno Vasco destinará más de 2,5 millones de euros a la modernización y refuerzo de las principales infraestructuras del puerto de San Sebastián, con el objetivo de mejorar la seguridad, estabilidad y funcionalidad de los espacios esenciales para la actividad portuaria y el uso ciudadano.
Según anunció Amaia Barredo, consejera de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria, la inversión impulsada por su departamento ascenderá a 2.554.105 euros. Las obras incluirán la renovación del muelle y el embarcadero del Real Club Náutico, el refuerzo de la estructura del muelle central y la reparación del último tramo de la escalinata del embarcadero.
Los objetivos son alargar la vida útil de las infraestructuras, garantizar la seguridad de los usuarios y adaptar las instalaciones a las exigencias de un entorno marino particularmente riguroso. La primera actuación, la renovación del último tramo de la escalinata del embarcadero, ya ha comenzado. Con una inversión de 107.343 euros y un plazo de ejecución de tres meses, se sustituirá la estructura actual por una nueva escalera metálica diseñada para ofrecer mayor seguridad, resistencia y durabilidad frente a la acción del mar.
La segunda actuación principal, que se iniciará a principios de 2027, se centrará en el refuerzo de la estructura del muelle central del puerto. Con una inversión de 1,1 millones de euros y un plazo de ejecución de nueve meses, se intervendrá en la estratégica infraestructura de 362 metros de longitud que separa el muelle pesquero del deportivo. Se prevé el refuerzo de cimentaciones, el saneamiento de la estructura del muelle y la reparación de tramos de muro de piedra natural.
La obra de mayor envergadura, que se ejecutará a partir del primer trimestre de 2028, será la renovación integral del muelle y el embarcadero del Real Club Náutico de San Sebastián, con una inversión superior a 1,34 millones de euros. Se reparará y reforzará el muelle, afectado por procesos de erosión y deterioro, así como la renovación completa del embarcadero, sustituyendo elementos estructurales dañados y mejorando componentes afectados por la corrosión.
Estas obras, además de mejorar las condiciones laborales y el funcionamiento de las actividades portuarias, tendrán un impacto directo en la seguridad y calidad de uso de algunas de las zonas más concurridas y emblemáticas del frente marítimo donostiarra. El Gobierno Vasco reafirma así su compromiso con la conservación, modernización y puesta en valor de los puertos vascos, impulsando acciones que potencian su actividad económica y garantizan su adaptación a las necesidades futuras.




