El encuentro resultó en una petición formal del Consistorio para recibir información detallada por escrito y la propuesta de crear una mesa de coordinación institucional. Según informó el Ejecutivo autonómico, el vertedero mantiene una vigilancia continuada y es objeto de dos inspecciones anuales. Las deficiencias detectadas en el último informe no requieren, por ahora, una actuación urgente.
Al tratarse de una instalación privada, propiedad de Verter Recycling, la Administración solo puede intervenir directamente en caso de emergencia justificada. La alcaldesa mostró su preocupación por la falta de respuesta de la empresa, lo que dificultaba el cumplimiento de sus obligaciones. En ese sentido, subrayó que la ciudadanía “merece certezas y prevención” y aseguró que el Ayuntamiento seguiría siendo “vigilante”.
“"Queremos las respuestas por escrito y acompañadas con documentación."
En ese escenario, el Consistorio solicitó por escrito información sobre inspecciones, criterios técnicos de urgencia, planes de contingencia o vías de actuación ante incumplimientos, además de acceso a los datos del plan de vigilancia ambiental. Gámiz, además, propuso crear una mesa de coordinación periódica para evaluar el seguimiento.
El Ayuntamiento de Ermua confirmó que mantendrá un seguimiento activo, priorizando la salud pública. La alcaldesa concluyó que actuarán “con lealtad institucional, sí; pero sin bajar la guardia”.




