El colectivo Aldatsa de carrilanas de Zaldibar ha decidido poner fin a su andadura tras cinco años de existencia. Según ha explicado Eneko Iraeta, uno de los miembros, el grupo, compuesto por unas seis personas, ha encontrado dificultades para mantener su actividad en los últimos dos años debido a las ocupaciones diarias de sus integrantes.
La asociación nació en 2021 con la intención de recuperar las antiguas carreras de carrilanas, que durante años fueron un evento destacado en las fiestas. Tras consultar con organizadores veteranos, Aldatsa organizó varias ediciones, incluyendo el descenso de carrilanas de Zaldibar, que formaba parte de la Copa de Euskal Inertzia. Iraeta ha agradecido el apoyo de los vecinos y voluntarios que han contribuido al proyecto.
Respecto al estado actual de los deportes de inercia, Iraeta reconoce que hay "altibajos". Si bien hubo un repunte hace dos o tres años, señala que ahora se está viviendo un descenso, aunque destaca que en otras zonas como Busturialdea, la disciplina está ganando fuerza con la incorporación de nuevas generaciones.
Los miembros de Aldatsa han donado todo su material a la asociación euskaldun Berbaro para su uso en campamentos y actividades de ocio.




