Ambos elementos, catalogados como protegidos en las normas subsidiarias municipales, mostraban suciedad acumulada y daños. La cruz de Pinondo, una pieza de piedra del siglo XVI, requería una intervención urgente por problemas como colonizaciones biológicas y la presencia de sustancias contaminantes.
La inversión para estos trabajos ascendió a 8.457 euros. La restauración se llevó a cabo siguiendo los estándares técnicos establecidos por la Ley de Patrimonio Cultural Vasco y la Ley de Patrimonio Histórico Español, asegurando una intervención minuciosa y adecuada.
“"Estos trabajos, que se han realizado en un plazo de dos semanas, responden al compromiso municipal de preservar el patrimonio cultural."




