La empresa de munición, a través de un comunicado, ha explicado que tan pronto como la dirección tuvo conocimiento de que varios empleados habían estado expuestos a altos niveles de arsénico y vivían en condiciones laborales precarias, se activaron de inmediato los protocolos establecidos. El caso fue notificado a las autoridades competentes en cumplimiento de la normativa aplicable.
Como medida de cautela y en atención al bienestar de toda la plantilla, la empresa está llevando a cabo las actuaciones preventivas que la situación requiere para garantizar que el conjunto de los trabajadores continúa desarrollando su actividad en las condiciones adecuadas.
Actualmente, un trabajador se encuentra ingresado en estado grave y otros nueve están de baja por presentar altos niveles de este metaloide tóxico, presente en el agua y el suelo, y utilizado en procesos industriales y en la elaboración de pesticidas. Los afectados subrayan que es un elemento químico altamente contaminante, ya que su forma inorgánica es un veneno potente, cancerígeno y genotóxico que se acumula en el organismo.
Desde la empresa, dedicada a la fabricación de perdigón de plomo para caza y competición, puntualizan que algunas de las informaciones publicadas en ciertos medios no reflejan la realidad de los hechos ni las condiciones en que la empresa desarrolla su actividad. Confían en que la investigación en curso por parte de las autoridades competentes contribuirá a esclarecer los hechos con rigor.
“"La cantidad máxima de arsénico que puede alcanzar una persona es de 35 microgramos por litro de orina y muchos duplican o triplican ese registro. Los hay, incluso, que superan diez veces más de lo permitido."
La empresa recalca que su única prioridad en este momento es la salud de sus trabajadores y la colaboración plena y sin reservas con las autoridades competentes. Por ello, no formulará declaraciones adicionales hasta que se haya esclarecido lo ocurrido. Finalmente, la empresa desea transmitir su total apoyo y cercanía a los trabajadores afectados. Desde 1959, esta empresa forma parte del tejido industrial de Durango y de las vidas de quienes han trabajado en ella.