Detectan altos niveles de arsénico en trabajadores de una empresa de munición en Durango

Diez empleados de una fábrica de munición en Durango presentan niveles elevados de arsénico en sangre y orina, lo que ha derivado en una denuncia penal.

Manos de un trabajador con guantes protectores en un entorno industrial.
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Manos de un trabajador con guantes protectores en un entorno industrial.

Diez trabajadores de una empresa de munición en Durango han dado positivo en altos niveles de arsénico en sangre y orina, lo que ha provocado una denuncia penal y ha puesto en cuestión las condiciones de seguridad en la planta.

La situación en una empresa de munición de Durango ha escalado a la vía judicial tras revelarse una problemática que afecta a un tercio de su plantilla. De los treinta empleados de la planta, diez se encuentran actualmente de baja después de dar positivo en niveles de arsénico en sangre y orina. El caso más grave es el de un encargado de hornos, quien permanece ingresado en el hospital Galdakao-Usansolo en estado muy grave, con solo un 10% de capacidad pulmonar.
Ante la seriedad de la situación, se interpuso una denuncia por la vía penal el pasado lunes. Según el testimonio de los afectados, la empresa ha estado registrando niveles de arsénico que quintuplican los límites permitidos. Los informes médicos presentados como prueba por los trabajadores muestran cifras alarmantes: mientras que los niveles normales de arsénico son de 35 microgramos por litro de orina, se han documentado mediciones de 68,5 y 68,8, con “picos de hasta 480”.
Algunos empleados también han denunciado graves deficiencias en seguridad, señalando que el sistema de aspiración no funciona correctamente y que el plomo y el arsénico se están acumulando de forma significativa. Además, aseguran que carecen de manuales de instrucciones para manejar estas sustancias y que las mascarillas FFP3, esenciales para este tipo de partículas, no se utilizan diariamente.

"La empresa ha estado registrando niveles de arsénico que multiplican por cinco los límites permitidos."

un portavoz de los afectados
Frente a la gravedad de los hechos, los sindicatos ELA y LAB se han personado en el caso y acusan a la dirección de la empresa de intentar ocultar los datos de los análisis. Por su parte, Osalan ha confirmado su intervención inmediata, con visitas programadas a la planta para evaluar el riesgo real.
A pesar de la preocupación generada, el Ayuntamiento de Durango ha asegurado que se han superado todos los controles pertinentes y que la calidad del aire en el exterior del municipio es buena, manteniéndose dentro de los parámetros legales. Sin embargo, los trabajadores insisten en que la situación dentro de la nave es alarmante y que la contaminación por metales pesados es una realidad que ha llevado a uno de sus compañeros al hospital.