El objetivo es convertir el antiguo edificio de la bodega en un referente de enoturismo, cultura y patrimonio de la zona. El nuevo centro contará con 11.000 metros cuadrados, de los cuales 5.200 se destinarán a exposiciones y experiencias inmersivas para divulgar de forma amena la dimensión cultural, histórica y científica del vino.
Los visitantes podrán realizar un recorrido organizado en varias plantas temáticas: en la planta baja habrá recepción y talleres; en la primera, el origen histórico del vino y el paisaje vitivinícola; en la segunda y tercera, las variedades de uva, procesos de fermentación y proyecciones inmersivas; y en la cuarta, se explorará la conexión con la gastronomía a través de mesas interactivas. Además, en los espacios exteriores habrá un mirador para interpretar el paisaje.
Para completar la experiencia, el centro ofrecerá zonas de cata, un showroom para bodegas, un mapa interactivo, un punto de venta de vino y una tienda especializada, buscando estrechar la relación entre visitantes y productores locales.
“"Con este proyecto, se busca reforzar la posición de Rioja Alavesa entre las grandes regiones vinícolas de Europa, creando un polo de atracción cultural, turística y económica."




