Impulsada por el grupo Altxau Burue Berriz, la propuesta permite que los comercios, servicios de hostelería y otros establecimientos locales pongan un teléfono a disposición de los niños y adolescentes. Los locales participantes se identificarán mediante una pegatina visible para que los menores sepan dónde acudir.
Según los organizadores, el objetivo principal es disminuir la necesidad de que los menores porten dispositivos móviles, facilitando que vuelvan a ocupar y disfrutar de los espacios públicos. Asimismo, la iniciativa busca fortalecer la vigilancia comunitaria y la red de apoyo entre los vecinos.
Los responsables del proyecto han hecho un llamamiento a todos los comercios y agentes locales para que se sumen a esta red, con el fin de ampliar el alcance de la iniciativa en todo el municipio.




