El Ayuntamiento de Berriz acumula una deuda de casi un millón de euros con empresas y asociaciones locales

El PNV denuncia una "preocupante falta de planificación" en la gestión económica municipal que perjudica a "decenas de empresas, comercios, profesionales y colectivos".

Imagen genérica: Una pila de facturas y recibos sobre un escritorio.
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Imagen genérica: Una pila de facturas y recibos sobre un escritorio.

El Ayuntamiento de Berriz arrastra una deuda de casi un millón de euros (920.491 euros) con empresas, comercios y asociaciones locales, y prevé reconocer créditos en el Pleno Extraordinario que se celebrará mañana.

El PNV ha comunicado a través de una nota que en el Pleno Extraordinario que tendrá lugar mañana se realizará un reconocimiento extrajudicial de créditos por importe de 920.491 euros, "destinado a pagar facturas de 2025". Los jeltzales han señalado que algunas de estas facturas corresponden a actividades realizadas hace más de un año.
El grupo de la oposición ha criticado la gestión económica del gobierno municipal, al considerar que demuestra una "preocupante falta de planificación" y que causa un "grave perjuicio" a "decenas de empresas, comercios, profesionales y colectivos".
El concejal jeltzale Ander Larrinaga ha afirmado que detrás de cada factura pendiente de pago "hay una empresa, una asociación o un autónomo que ha cumplido su trabajo y merece cobrar en plazo". Entre las facturas pendientes se encuentran las de grandes proveedores como Iberdrola, Endesa, Euskaltel, Telefónica, Urbide o IMQ, pero el PNV ha considerado "especialmente grave" la presencia de pequeñas empresas y agentes locales en la lista.
"Resulta especialmente preocupante la presencia de pequeñas tiendas, empresas familiares, asociaciones culturales y colectivos sin ánimo de lucro, que llevan meses esperando cobrar cantidades importantes para ellos", ha destacado Larrinaga. Ha criticado que no es coherente "poner medallas y enorgullecerse en discursos de apoyo al comercio local, a las asociaciones y a la cultura de proximidad, mientras se acumulan deudas y facturas pendientes de pago durante meses".
Larrinaga también ha aportado otro dato: el Ayuntamiento ha empleado 40 días para pagar facturas en el primer semestre del año, de media. Según el concejal, esta media era de 23 días el año pasado y de 18 en 2024. El portavoz jeltzale considera que es una "tendencia evidente y muy preocupante" que refleja una "clara dejadez", "acorde con la falta de planificación y trabajo que venimos observando durante toda la legislatura".
Miembros del PNV han recordado que muchos contratos deberían estar "licitados y presupuestados", pero algunos de ellos no han salido a concurso público en tres años. Según el grupo de la oposición, el equipo de gobierno de EH Bildu no ha impulsado a tiempo los procedimientos de contratación, y el funcionamiento a través de contratos genera un "sobrecoste importante", según la concejala Eva Marquinez.
Por todo ello, los jeltzales consideran que toda esta situación "daña la credibilidad y la imagen del Ayuntamiento", y han solicitado al gobierno municipal que tome medidas.