Según el Gobierno municipal, la ordenanza vigente, "con casi diez años de trayectoria, no ha alcanzado los objetivos marcados". Por ello, se considera necesario "ampliar las bases de la limpieza, estableciendo criterios sostenibles, garantizando una adecuada gestión de residuos, subrayando la corresponsabilidad en el cuidado del pueblo y reforzando nuevos medios de prevención".
Uno de los objetivos clave de la nueva ordenanza será profundizar en la prevención, bajo el lema "el objetivo no es ensuciar más, sino menos". Para ello, se impulsarán campañas de concienciación y acciones formativas dirigidas a niños y adultos. Se busca transitar hacia un modelo de limpieza sostenible que minimice el impacto ambiental y fomente el compromiso ciudadano.
La nueva normativa abordará la garantía de la libertad de expresión y la convivencia, consensuando las bases para el uso democrático del espacio público y previendo nuevas zonas de expresión libre. Se promoverá la filosofía "cero residuos" en la gestión de desechos y la protección del patrimonio histórico y público, ayudando a limpiar excrementos caninos o facilitando soportes de comunicación no dañinos. Además, se buscará la proporcionalidad agilizando los permisos y revisando el régimen sancionador, priorizando la advertencia o corrección voluntaria antes de la sanción. Se incorporará también la perspectiva de género y la igualdad, asegurando un espacio público accesible y seguro, y prohibiendo explícitamente mensajes machistas, racistas, LGTBIfóbicos, ofensivos o discriminatorios.
El Ayuntamiento recordó que uno de los principales conflictos generados por la ordenanza de 2016 fue en torno a la libertad de expresión, ya que sus limitaciones dificultaban las necesidades comunicativas de ciudadanos y colectivos. En respuesta, se proponen nuevos espacios de expresión libre en varios puntos actualmente utilizados por colectivos. Los datos indican que desde 2016 se han tramitado 161 expedientes administrativos y se han destinado 291.568 euros a la limpieza de fachadas, sin obtener resultados significativos.
El proceso participativo estará abierto a la ciudadanía hasta el 28 de junio a través de la web municipal o el servicio BAZ. Durante julio se llevarán a cabo diálogos con los agentes sociales, y entre septiembre y octubre se presentará el primer borrador de la ordenanza para recoger aportaciones antes de su aprobación definitiva.




