Arrancan en Abadiño las obras para reducir el riesgo de inundaciones en el río Ibaizabal

Esta primera fase cuenta con una inversión de 2 millones de euros y financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

Obras de prevención de inundaciones en el río Ibaizabal en Abadiño.
IA

Obras de prevención de inundaciones en el río Ibaizabal en Abadiño.

La Agencia Vasca del Agua (URA) ha iniciado esta semana en Abadiño las obras de la primera fase del proyecto de defensa contra inundaciones del río Ibaizabal, con una inversión de 2 millones de euros y un plazo de 12 meses.

Estos trabajos se desarrollan en el tramo comprendido entre Laubideta y la confluencia con el río Sarria, una zona que históricamente ha sufrido episodios de desbordamientos, especialmente en periodos de lluvias intensas, generando problemas en viviendas e infraestructuras cercanas al cauce.
El objetivo principal del proyecto es aumentar la capacidad hidráulica del río para reducir el riesgo de anegaciones, adaptando el entorno fluvial a la realidad actual, con mayor ocupación de zonas inundables, y a escenarios futuros marcados por el cambio climático.
Las actuaciones se centran en el entorno de Traña-Matiena, uno de los puntos más sensibles del municipio, donde las crecidas del flujo del agua han causado estragos en varias ocasiones. Esta iniciativa forma parte de un plan más amplio para mejorar el sistema fluvial Ibaizabal-Sarria y se alinea con la Planificación Hidrológica y el Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de la Demarcación Hidrográfica del Cantábrico Oriental.

"Estas reformas permitirán además avanzar en el desarrollo del Plan General de la localidad."

un portavoz del equipo de gobierno municipal
El proyecto se llevará a cabo mediante un convenio de colaboración entre URA y el Ayuntamiento local. La Agencia Vasca del Agua asumirá el coste y la materialización de los trabajos, mientras que el Ayuntamiento facilitará los terrenos necesarios y colaborará en la gestión de los procesos asociados.
Durante este periodo, pueden producirse molestias puntuales como ruidos o presencia de maquinaria. Las instituciones competentes se han comprometido a informar a la ciudadanía sobre la evolución de las labores y a minimizar el impacto en el día a día de la zona.