Aunque los buitres son animales carroñeros, tanto ganaderos como técnicos de las instituciones han notado un cambio en su comportamiento en los últimos años. Los ataques de estas aves a animales debilitados son cada vez más habituales. El último suceso registrado en Durangaldea tuvo lugar el pasado viernes, en un caserío del barrio de Gerediaga, donde un grupo de unos cien buitres mató a una oveja y su cordero. El dueño de las ovejas se acercó al rebaño al oír ladrar a los perros y se encontró con una escena impactante: un gran grupo de buitres atacando a una oveja y su cría. Ante la situación, el baserritarra no pudo hacer nada. "El cordero había nacido hacía dos días y lo habíamos sacado al prado con las demás ovejas. La situación era increíble. Los buitres llegaban hasta la altura de la cintura y serían unos cien. Nunca nos había pasado algo así", explicaron los afectados.
La Diputación Foral de Bizkaia cuenta con un servicio para analizar los casos de ataques. Si se matan vacas u ovejas por ataques de animales protegidos, existe la posibilidad de solicitar una indemnización. El año pasado, se contabilizaron 72 ataques de buitres en Bizkaia, y el 80% de ellos ocurrieron en la zona de Karrantza. En Durangaldea, los ataques se registraron en Elorrio y Zornotza. En lo que va de 2026, ya se han dado 41 casos, 26 de ellos en Karrantza, y el resto en varios municipios de Durangaldea: Berriz, Zornotza, Mallabia, Mañaria y Abadiño.
Iñaki Arrazola, jefe del Servicio de Ganadería de la Diputación Foral de Bizkaia, ha explicado que existen dos grandes colonias de buitres en Bizkaia que han ido creciendo en las últimas décadas: "La colonia más grande de buitres se encuentra en la zona de Karrantza. Después, tenemos la del entorno de Urkiola". Teniendo en cuenta que el radio de acción de los buitres es de unos 100 kilómetros, Arrazola aclaró que los cambios de comportamiento responden a varias razones: "En los últimos 30 años, la cabaña ganadera ha disminuido mucho. Al haber menos ganado, en los montes ya no hay tantos animales como antes. Además, en el año 2000, debido a la crisis de la 'vaca loca', se empezaron a quemar todos los animales muertos. Como resultado, ha disminuido lo que encontraban los buitres".




