Durante décadas, la comunidad científica ha sostenido la creencia de que el cerebro completo se desarrolla a partir de un único tipo de célula madre original. Sin embargo, una investigación reciente publicada en la revista Nature Neuroscience sugiere una hipótesis diferente: se necesitarían dos tipos de células progenitoras, cada una contribuyendo al desarrollo de una parte específica del cerebro.
Según los hallazgos, un tipo de célula ancestral daría lugar al prosencéfalo, una región del cerebro crucial para funciones básicas como la regulación del latido cardíaco y la respiración. El segundo tipo de célula progenitora, por su parte, sería responsable del desarrollo de otras dos estructuras: el prosencéfalo y el mesencéfalo. Los autores del estudio consideran que estas últimas estructuras son clave para el razonamiento y la planificación.
“"Una parte del cerebro es fundamental para varias funciones básicas, y la otra es clave para el razonamiento y la planificación"
Para determinar cuándo surgió esta dualidad en el desarrollo cerebral a lo largo de la evolución, los científicos buscaron estos dos tipos de células ancestrales en diversas especies. Los encontraron en primates, pollos, peces y hasta en el invertebrado marino Saccoglossus kowalevskii.
Para rastrear el ancestro común entre humanos y este invertebrado marino, es necesario retroceder unos 550 millones de años en la línea evolutiva. Esto sugiere que este proceso de desarrollo cerebral de doble origen se ha mantenido a lo largo de la evolución y es compartido por una amplia gama de animales.
“"La investigación podría ayudar a comprender mejor las enfermedades neurodegenerativas"
Este estudio también tiene potenciales aplicaciones prácticas. Los investigadores han logrado cultivar neuronas del prosencéfalo a partir de células madre, lo que podría ser fundamental para una mejor comprensión de enfermedades neurodegenerativas como la esclerosis lateral amiotrófica y la enfermedad de Werdnig-Hoffmann.




