Vecinos de Escalerillas entregan las llaves de sus viviendas en Pasaia

Tras una lucha de tres años, los residentes del barrio de Escalerillas en Pasaia han entregado las llaves de sus casas debido a un proyecto ferroviario.

Imagen genérica de una vía de tren con un área residencial difuminada al fondo.
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Imagen genérica de una vía de tren con un área residencial difuminada al fondo.

Los vecinos del barrio de Escalerillas en Pasaia han entregado las llaves de sus viviendas el 15 de abril, después de una lucha de tres años contra un proyecto ferroviario que busca beneficiar a la empresa privada Algeposa.

Hace aproximadamente tres años, en octubre de 2023, la Autoridad Portuaria de Pasaia convocó a los residentes de Escalerillas a una reunión. El propósito era informarles sobre un proyecto para construir unas vías de tren con fondos públicos, destinado a favorecer a la empresa privada Algeposa, lo que implicaba la demolición de la casa conocida como Escalerillas.
Los ocupantes de estas viviendas eran cinco vecinos con contratos de alquiler vitalicios y el resto, hijos de propietarios ya fallecidos. A los primeros se les ofreció una pequeña indemnización, mientras que al resto se les instó a desalojar sus hogares. Todo esto, por la construcción de un tren.

No les ha importado que mujeres de más de ochenta años se hayan visto indefensas, vulnerables, con miedo a perder lo que para ellas ha sido su hogar, su vida durante sesenta años.

Durante este periodo, los vecinos han tenido que enfrentarse y luchar contra el Consejo de Administración del Puerto de Pasaia, ETS, Algeposa y el Ayuntamiento de Pasaia. No se lo han puesto fácil, y han combatido codo con codo junto al sindicato de la vivienda para defender sus derechos. El miércoles 15 de abril, entregaron las llaves de sus viviendas, con una mezcla de pena, tristeza y rabia, al considerar que no fue una decisión libremente tomada, sino una imposición.
A partir de ahora, los vecinos comenzarán una nueva vida en otros domicilios, que poco a poco irán convirtiendo en sus nuevos hogares. Aunque ahora estén dispersos, los residentes de Escalerillas seguirán reuniéndose para no olvidar lo que la casa de Escalerillas significó para ellos: sueños, familias, infancia, vecinos, juegos, vivencias compartidas… casi una vida, y todo por un tren.