Dos meses después de la final de Copa en Sevilla, siguen surgiendo historias. Una de ellas es la de Fernando Oyarbide, un aficionado de Usurbil que, en pleno éxtasis por el triunfo txuri-urdin, bajó al campo para entregarle a Mikel Oyarzabal la camiseta con el nombre de Aitor Zabaleta, generando una de las imágenes más icónicas de la celebración en La Cartuja.
Oyarbide relata que, tras el alboroto, no pudo recuperar la prenda. Llevaba puesta la camiseta de Aitor Zabaleta antes del partido y luego se puso la de Imanol Agirretxe. Al finalizar, decidió bajar a la barandilla para dársela a Mikel Oyarzabal.
La entrega no fue directa. Entregó la camiseta a un joven con chaleco naranja, que cree que era utillero, para que se la diera al capitán realista. "La última vez que la vi la tenía Marrero, que levantó la Copa y se cayó. La metió dentro de la Copa", recuerda.
En el momento de euforia, pensó que ya la recuperarían más tarde. Ahora, sin embargo, se siente "un poco hasta el gorro" porque en su pueblo le vacilan preguntándole por la camiseta.
La camiseta tiene un gran valor sentimental para Oyarbide, ya que Aitor Zabaleta trabajó en un bar amigo y él tiene relación con sus hermanos. "Nos conocemos mucho", afirma.
Desde el día siguiente a la final, ha estado intentando localizarla. Ha hablado con Imanol Agirretxe, quien ha consultado a jugadores y utilleros, pero nadie sabe nada. Incluso se presentó en Zubieta el último día de entrenamiento, pero Mikel, Zubeldia, Barrenetxea y Soler tampoco tenían información.
Como última opción, contempla hablar con Jokin Aperribay. "No sé si podrá hacer algo", comenta. Tampoco ha tenido suerte en el departamento de objetos perdidos de La Cartuja. "Siempre me acuerdo de Aitor. Cada gol que marca la Real me recuerda a él", confiesa.
“"Esa camiseta igual se la quedó algún familiar o se quedó en el campo y alguien la recogió. La verdad es que no tengo ni idea."
Oyarbide desea recuperar la camiseta para tenerla un mes en casa y poder hacerse fotos con la gente de su pueblo. "Luego ya se verá. Si se queda en el Museo de la Real o para los hermanos de Aitor. Yo creo que la camiseta es importante. Nosotros sí nos acordamos de lo que hemos sufrido, de lo que hemos vivido y de lo que pasamos. Es algo especial", subraya.
Su último deseo es que la camiseta aparezca para que "la gente pueda fotografiarse con ella y con la Copa". "No se me ocurre un mejor homenaje a Aitor", concluye.




