Esta iniciativa surge como respuesta a una demanda planteada por los vecinos en el marco de las asambleas por distrito organizadas por el Consistorio, específicamente durante la sesión correspondiente a San Pedro. Los residentes expresaron su preocupación por la presencia de autobuses que permanecen estacionados con el motor en marcha durante periodos prolongados entre trayectos.
Según ha detallado Miren Murua Arrizabalaga, teniente de alcalde de San Pedro, esta práctica genera niveles de ruido molestos y emisiones contaminantes innecesarias, lo que impacta directamente en la calidad del aire, el entorno urbano y el bienestar de la ciudadanía.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ha instado a la Diputación a analizar el problema y estudiar la implementación de medidas que permitan reducir tanto el impacto acústico como el ambiental. Entre las propuestas presentadas se incluyen la electrificación progresiva de la flota de autobuses que opera en el municipio, especialmente en el distrito de San Pedro, y la adopción de protocolos para evitar el funcionamiento innecesario de los motores durante las paradas prolongadas.
Asimismo, el Consistorio propone incorporar criterios ambientales más estrictos en futuras licitaciones y concesiones del servicio de transporte público, con el objetivo de avanzar hacia un modelo más sostenible y alineado con las metas de reducción de emisiones. Esta acción se enmarca en la estrategia municipal de sostenibilidad, transición energética y lucha contra el cambio climático, que prioriza la descarbonización del transporte y la promoción de sistemas de movilidad más limpios y eficientes.




