San Sebastián, 5 de octubre de 2026. Un estudio realizado en CIC biomaGUNE demuestra que los nanodots de carbono dopados con manganeso tienen un gran potencial como agentes de contraste en imagen por resonancia magnética (MRI), facilitando la diferenciación de tejidos y el diagnóstico médico.
Estas nuevas nanopartículas esféricas, de aproximadamente 5 nanómetros de tamaño y desarrolladas en el laboratorio del profesor Maurizio Prato, están compuestas principalmente de carbono con una pequeña cantidad de manganeso. El manganeso está firmemente integrado en la estructura, proporcionando un contraste excepcional en MRI, comparable o incluso superior a los agentes actuales.
Los agentes de contraste comúnmente utilizados, basados en gadolinio, pueden presentar riesgos para la salud y persistir en el medio ambiente. Por ello, se buscan alternativas más seguras y sostenibles, como el manganeso, que es más rentable.
El objetivo de este estudio fue desarrollar una plataforma de nanodots de carbono dopados con manganeso que fuera estable, reproducible y bien tolerada, detectable mediante MRI sin necesidad de añadir moléculas específicas para su direccionamiento.
Estudios en modelos animales muestran que las nanopartículas se eliminan eficientemente del cuerpo y son altamente biocompatibles, incluso tras estudios a largo plazo. No se detectaron efectos tóxicos significativos en los principales órganos analizados.
Estas nanopartículas también poseen propiedades fluorescentes, abriendo la posibilidad de usarlas en otras técnicas de detección y combinando modalidades de imagen. Tienen un gran potencial para aplicaciones de teranóstica (combinación de diagnóstico y terapia), y se está trabajando en añadirles nuevas funciones terapéuticas, como las activadas por luz.




