Mamadou Moustapha Ngom Dieng, mediador intercultural de la Asociación Devenir, ha llamado a dejar de ver la migración como un problema y a entenderla como una oportunidad de enriquecimiento cultural y social, en un curso de verano de la UIK en Donostia. El curso se celebró los días 2 y 3 de septiembre, con la colaboración de Batuz Gizarte Fundazioa y eLankidetza.
Ngom Dieng subrayó la importancia de crear espacios de participación real, el valor de la diversidad cultural y las dificultades que afrontan las personas migrantes. "La inclusión no es solo un principio teórico, es una práctica cotidiana que se construye desde los barrios y las relaciones comunitarias", afirmó.
Desde la mediación intercultural, una comunidad inclusiva es aquella "en la que todas las personas se sienten parte de ella". Para ello, es necesario crear "espacios cómodos, tranquilos y seguros", donde "cada persona pueda participar y expresarse desde su propia identidad, independientemente de su origen, su cultura, su género".
El deporte y la cultura, así como las asociaciones, generan un "sentimiento de pertenencia" y refuerzan la identidad. "Tienen la capacidad de reunir a personas diferentes. Eso no significa que no exista discriminación, pero son lugares donde, en muchas ocasiones, las personas pueden encontrarse más allá de su origen racial, su género o sus diferencias culturales", explicó, citando al futbolista Lamine Yamal.
Al hablar de migración, Ngom Dieng enfatizó que la "movilidad humana es algo natural y ha existido a lo largo de toda la historia". "La migración no es un problema, sino que debe entenderse como una oportunidad que contribuye al enriquecimiento cultural y social de nuestras comunidades", señaló.
La mediación trabaja para combatir la desinformación y "analizar cómo se construyen los relatos y de dónde vienen". "Cuando una persona entiende de dónde viene una determinada narrativa y qué se pretende conseguir con ella, tiene más herramientas para cuestionarla y evitar que influya en su manera de pensar", añadió.




