Lezo está de celebración con sus fiestas de Pentecostés, y el buen tiempo ha animado a vecinos y visitantes a participar en los múltiples actos organizados. La música y el baile han sido los protagonistas de la segunda jornada festiva, donde los lezoarras disfrutan del excelente ambiente reinante en el centro del pueblo.
Los dulzaineros de la comarca han protagonizado una diana matutina, y al mediodía, los jubilados de Aitona-Amonen Borda han convertido la plaza Gurutze Santuaren plaza en su pista de baile. Simultáneamente, a las puertas del frontón Koldobike Gezala, ha comenzado una romería con bailes de principios del siglo XX, donde las parejas han animado las calles del casco antiguo a pesar de las altas temperaturas.
No han sido los únicos en desafiar al calor. La comparsa de gigantes y cabezudos, inspirada en el pirata Zabarre y su compañera María Labaien, ha partido de la entrada principal de Lezo Herri Eskola para recorrer el corazón del municipio, atrayendo a numerosas familias. Han contado con la banda sonora de los txistularis de Munttar.
Pocos minutos después, han sonado las melodías interpretadas por un grupo de la Escuela Municipal de Música de Lezo en la plaza. La animación ha continuado por la tarde con hinchables para niños, el campeonato de truk, las finales de pelota y diversas actuaciones musicales.
Este domingo se despedirán las fiestas con una jornada repleta de propuestas. Destacan el mercado de jóvenes creadores en la plaza Karlos Saldise y el espectáculo de marionetas 'Alaia Galtzagorria' en la plaza Gurutze Santuaren plaza. Los más pequeños participarán en una búsqueda del tesoro disfrazados de piratas, y el broche final lo pondrá el toro de fuego amenizado por la Banda de la Escuela Municipal de Música de Lezo.




