La muestra propone un recorrido por el proceso completo de transformación de la lana, desde su obtención hasta sus aplicaciones finales. A través de fotografías, trabajos textiles e instalaciones, el proyecto invita a reflexionar sobre el potencial de este recurso natural, a menudo considerado un residuo de difícil gestión.
El proyecto nace de la colaboración entre tres profesionales especializadas en arte floral, fotografía y restauración de patrimonio. Su unión multidisciplinar busca generar nuevas oportunidades para el sector y fomentar la valorización de los oficios tradicionales mediante la innovación.
Uno de los elementos más destacados se encuentra en el exterior del recinto: una instalación de land art que consiste en una fotografía de gran formato suspendida entre árboles y bordada con lana. La exposición permanecerá abierta durante los meses de junio y julio.




