La propia alcaldesa declarará hoy para «verificar el contenido» de la información trasladada por el Ayuntamiento a la Policía Judicial y la Ertzaintza sobre las presuntas agresiones cometidas por un profesor de la Xenpelar Bertso Eskola, y para ayudar a «identificar a posibles víctimas». Hasta el momento, no se ha presentado ninguna denuncia formal ante la Ertzaintza.
El consistorio indica que la Fiscalía de Menores es la encargada de «garantizar la adecuada protección de las personas menores» que habrían sufrido «comportamientos inadecuados, incluso acoso y en algún caso agresión» por parte de un profesor, pese a que supuestamente debería haber estado apartado de la escuela desde 2018.
En una nota enviada este jueves, el Ayuntamiento defiende que «ha procedido en todo momento atendiendo a los deseos de las víctimas», y que desde que conoció «por primera vez» los hechos a principios de mayo, «ha obrado con transparencia y colaboración con la Ertzaintza y la Policía Judicial».
Otaegi asevera que su «voluntad es seguir colaborando con las diferentes instituciones de la Fiscalía, la Ertzaintza y los diferentes órganos de Igualdad de la Diputación» para esclarecer el caso, que se destapó públicamente el pasado jueves.
Tras analizar la documentación, la Fiscalía decidirá si abre diligencias contra el acusado, mayor de edad y con denuncias anteriores de violencia machista. La Fiscalía de Menores actuará para preservar la protección de las víctimas, cuyo número se desconoce.
Las presuntas agresiones se hicieron públicas el pasado jueves, cuando movimientos feministas de Errenteria y Oiartzun y Bertsozale Elkartea denunciaron «agresiones y actitudes machistas» presuntamente cometidas por el profesor contra menores de forma continuada. El Ayuntamiento se hizo eco, denunció el «acoso y en algún caso agresiones» hacia alumnas de este servicio municipal y señaló que tuvo conocimiento en ese momento, «cuando se han denunciado varios abusos psicológicos y sexuales», del historial del acusado.
La primera denuncia contra él por violencia machista se interpuso en Bertsozale Elkartea en 2018. Entonces, la asociación acordó internamente su alejamiento del bertsolarismo. Según fuentes consultadas, al tiempo volvió a Xenpelar y en 2024, ante nuevas denuncias, se le volvió a apartar como profesor, aunque ha seguido «como miembro activo» y realizado actividades con alumnos, al parecer sin conocimiento de Bertsozale Elkartea ni del consistorio. Ahora, dos años después, ante nuevas denuncias, estos hechos cometidos «de forma continuada en el tiempo» llegan ante la Justicia.




