La reciente inauguración del bidegorri en la calle Pelotari de Astigarraga, concebido para reordenar la movilidad urbana, ha provocado un enfrentamiento político. El ejecutivo local, liderado por EH Bildu, y el grupo de la oposición EAJ/PNV, mantienen posturas divergentes sobre la ejecución de la infraestructura.
La oposición ha denunciado deficiencias en el diseño y la implementación del carril bici, alegando que permite la invasión del espacio ciclista por parte de vehículos, generando “situaciones de riesgo” y confusión en el tráfico. Han señalado que ya durante la tramitación del proyecto se advirtieron discrepancias técnicas, haciendo alusión a la postura del arquitecto municipal, y han criticado al gobierno por priorizar criterios políticos sobre la seguridad.
“"No se puede jugar con la seguridad."
La preocupación del EAJ/PNV se extiende al uso diario del bidegorri, especialmente por parte de los estudiantes que lo utilizarán para sus desplazamientos al futuro instituto. El grupo ha exigido una revisión urgente del diseño para corregir los puntos conflictivos. Además, han alertado sobre el impacto económico en el comercio local de Kale Nagusia y Pelotari Kalea debido a las obras y la nueva ordenación del tráfico, solicitando al Ayuntamiento la aplicación de bonificaciones fiscales para los establecimientos afectados.
Por su parte, el gobierno municipal ha defendido la solvencia técnica del proyecto, acusando a la oposición de generar alarma con “informaciones erróneas”. Han recordado que el proyecto fue redactado por una consultora especializada y contó con la participación de personal técnico municipal, incluyendo responsables de Urbanismo, Obras y Servicios y la Policía Local. Asimismo, han subrayado que la iniciativa fue aprobada por unanimidad en julio de 2025, con el respaldo del propio EAJ/PNV, y que cumple con los estándares de seguridad exigibles.
El ejecutivo ha insistido en que las obras aún están en fase de ejecución, lo que explica algunas disfunciones. La primera fase concluirá en un plazo de entre cuatro y seis semanas, y la segunda etapa está prevista para mayo. Han aclarado que la señalización actual es provisional y que la configuración definitiva incluirá pintura y señalética más completas, lo que mejorará la legibilidad del trazado y la convivencia entre usuarios.
El gobierno municipal ha reconocido errores puntuales en la instalación de elementos como los topes de aparcamiento, pero ha asegurado que estas deficiencias serán corregidas a corto plazo. Se han solicitado informes adicionales a la Policía Local y a los servicios técnicos municipales para su análisis en próximas comisiones. Respecto a los supuestos accidentes, el gobierno ha afirmado que la Policía Municipal no tiene constancia de ningún siniestro y ha instado a la oposición a canalizar sus inquietudes a través de los canales oficiales.




