La construcción de un nuevo edificio de aparcamientos se perfila como la última gran actuación del desarrollo urbanístico de Altzate, un proyecto de regeneración integral que continúa su progreso tras la finalización de su tercera fase, según informó ayer el Ayuntamiento de Errenteria.
Mientras se ejecuta esta futura infraestructura, el solar destinado al parking se está acondicionando de manera provisional como zona OTA, ofreciendo 56 plazas de estacionamiento. Esta medida busca aliviar las necesidades de aparcamiento en el entorno mientras se completa la urbanización definitiva del barrio.
De hecho, la conclusión de esta tercera fase representa un nuevo hito en la consolidación de Altzate, cuyas obras se iniciaron en 2023 con el objetivo de transformar un antiguo espacio industrial en una moderna zona residencial, comercial y de servicios. En esta etapa se han edificado 60 viviendas y un hotel de 82 habitaciones, además de completarse la urbanización del paseo Mari Zozaia, cuyos trabajos comenzaron en la segunda fase con la ejecución del puente peatonal que conecta ambas márgenes.
Asimismo, los residentes de los números 11 y 13 de la calle Altzate ya han comenzado a recibir las llaves de sus viviendas a medida que avanzaba la finalización de los edificios, lo que ha permitido que el nuevo barrio empiece a cobrar vida progresivamente. Por su parte, el nuevo establecimiento hotelero inició a finales de abril su proceso de apertura, reforzando la oferta de alojamiento de la zona y aportando un nuevo foco de actividad económica.
La transformación de este antiguo solar industrial sigue tomando forma con la apertura total del nuevo paseo Mari Zozaia, que completa un recorrido peatonal de 5,4 kilómetros alrededor del río Oiartzun, en consonancia con el Plan de Paisaje diseñado para este eje fluvial. La actuación incorpora además más de 10.000 metros cuadrados de superficie verde y la restauración de 80 metros de ribera mediante el reperfilado del talud y la plantación de especies adaptadas a los ciclos de las mareas, contribuyendo a la recuperación ambiental del entorno.
El proyecto también ha posibilitado la ampliación de la red de bidegorris con cerca de 800 nuevos metros de vía ciclista, enlazando el entorno con la vía verde de Arditurri y el municipio de Lezo. Esta conexión mejora la movilidad sostenible y facilita los desplazamientos peatonales y en bicicleta entre distintos puntos de la comarca.
La regeneración urbana de Altzate encara así su recta final conforme a la planificación prevista. El desarrollo del nuevo edificio de aparcamientos y del futuro equipamiento Ahotsa eta Musikaren Etxea pondrán el broche a una de las principales transformaciones urbanísticas acometidas en los últimos años en la zona, una intervención que ha modificado por completo la imagen y los usos de este ámbito urbano para convertirlo en un espacio más habitable, sostenible y conectado con el entorno natural del río Oiartzun.




