La institución local ha estado analizando el expediente administrativo del proyecto durante los últimos meses, concluyendo que la actividad propuesta es incompatible con la normativa urbanística del municipio. Por lo tanto, no procede la concesión de una licencia municipal de actividad.
Las normas urbanísticas deben prever espacios específicos para este tipo de industrias, y en Hernani, además de los ya existentes, no se contemplan nuevos espacios. Esto impide la autorización de proyectos categorizados como industrias peligrosas sin una regulación específica en el planeamiento general.
“"La actividad presentada no cumple con los requisitos establecidos en la normativa general vigente, por lo que no procede la concesión de licencia municipal."
El proyecto fue presentado en junio de 2024 y se solicitó una evaluación de impacto ambiental. El periodo de información pública y presentación de alegaciones finalizó el 10 de abril. Dada la peligrosidad de la actividad, los servicios técnicos municipales realizaron una revisión integral del expediente.
Esta decisión llega después de una significativa movilización ciudadana, que incluyó la recogida de más de 700 firmas en contra del proyecto. El Ayuntamiento de Ereñotzu, una entidad local menor cercana a Epele, donde se preveía la ubicación, también se había posicionado en contra de la iniciativa.




