El Gobierno de España ha formalizado la cesión gratuita al Gobierno Vasco del antiguo edificio de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), conocido como Villa Etxaide Borda, ubicado en la calle Caserío Parada, número 48, en el barrio de Intxaurrondo de Donostia. El Departamento de Vivienda y Agenda Urbana destinará 7 millones de euros de su presupuesto de 2027 para rehabilitar el inmueble y crear hasta 42 apartamentos dotacionales en régimen de alquiler protegido, que serán gestionados por la sociedad pública vasca Alokabide.
El consejero de Vivienda y Agenda Urbana, Denis Itxaso, ha destacado la importancia de poner el patrimonio público infrautilizado al servicio de la ciudadanía, especialmente ante las dificultades de acceso a la vivienda para los jóvenes. "No podemos permitirnos tener patrimonio público o edificios infrautilizados mientras tantas personas tienen dificultades para acceder a una vivienda", señaló Itxaso, quien definió la transformación de este edificio como un ejemplo de la estrategia del Gobierno Vasco: "recuperar lo existente, rehabilitarlo y convertirlo en una solución concreta. Esa es la diferencia entre resignarse ante el problema de la vivienda o gobernarlo: poner los recursos disponibles al servicio de la ciudadanía".
El edificio, que perteneció a AEMET y albergó otros servicios estatales, llevaba años en desuso y presentaba un deterioro considerable. Sin embargo, los análisis técnicos confirman que su estructura principal es recuperable. El anteproyecto contempla la reorganización del volumen para crear 38 apartamentos de una habitación y 4 adaptados de dos habitaciones, además de zonas comunes. También se prevé la reutilización del aparcamiento existente (42 plazas) y la creación de más de 500 metros cuadrados de huertos urbanos comunitarios.
Los apartamentos, que serán gestionados por Alokabide, se integrarán en la red pública vasca de alquiler protegido y funcionarán como viviendas rotacionales, facilitando estancias temporales a jóvenes con dificultades de acceso al mercado residencial. Itxaso subrayó que "la vivienda joven exige rapidez, suelo, patrimonio disponible y cooperación entre instituciones", demostrando que "las administraciones pueden hacer algo más que diagnosticar la emergencia habitacional: pueden transformar activos infrautilizados en soluciones reales".
Esta actuación se enmarca en la estrategia del Gobierno Vasco para ampliar el parque público de alquiler asequible y movilizar patrimonio. Para Donostia, esta iniciativa suma 42 nuevos apartamentos para jóvenes, recupera un edificio público y asegura una inversión presupuestaria clara para su transformación efectiva.




