La licitación estaba preparada para su publicación, pero el Ayuntamiento conoció un estudio del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del CSIC que concluye que los suelos de caucho empleados en parques infantiles podrían contener sustancias tóxicas.
Como resultado, se ha paralizado la publicación de la licitación y se ha consultado a técnicos y empresas sobre las opciones de superficies amortiguadoras que exige la normativa de seguridad para mitigar los golpes por caídas. Actualmente, el Ayuntamiento está analizando las alternativas recibidas, entre ellas las basadas en corcho.
Las condiciones de la futura licitación tendrán en cuenta tanto la toxicidad de los materiales como la protección contra caídas.




