Después de dos décadas como punto neurálgico para la atención ciudadana, la oficina BAZ de Arrasate se prepara para una exhaustiva reforma. El espacio abandonará su configuración actual para convertirse en una oficina más moderna, accesible y orientada a mejorar tanto la experiencia de los ciudadanos como el trabajo diario de su personal.
El Ayuntamiento ha adjudicado a la empresa Zamakoa S.A. la reforma integral del servicio por un importe superior a los 486.100 euros, con un plazo de ejecución de cuatro meses. Por su parte, el mobiliario, encargado a la firma Diseño Interiorismo Informática Oficinas S.A., asciende a 74.800 euros, elevando la inversión total a 560.900 euros.
El proyecto, que abarca los 272 metros cuadrados del local en funcionamiento desde 2006, busca subsanar las deficiencias detectadas con el tiempo, tanto en la distribución de los espacios como en las condiciones de atención. La intervención permitirá una reorganización completa del BAZ, diferenciando claramente el área de uso público y la zona interna. En el acceso a las instalaciones se habilitarán una sala de espera de 40 m² y una zona de atención de 92 m², separadas física y acústicamente, con el objetivo de reducir el ruido y reforzar la privacidad. En este último ámbito se adecuarán ocho puestos de atención individualizada y una sala de reuniones.
Uno de los cambios más significativos será la eliminación de las diferencias de altura entre el personal y los usuarios, una medida diseñada para fomentar una atención más cercana e igualitaria. Además, la Oficina de Tramitación Táctil (OTT) dispondrá de máquinas para la realización autónoma de gestiones durante las 24 horas del día, facilitando así el acceso de la ciudadanía a los servicios municipales sin depender del horario de asistencia presencial.
Las obras contemplan, asimismo, la renovación de los sistemas de climatización y ventilación con recuperación de aire, lo que permitirá mejorar la eficiencia energética del local. En el exterior, sin embargo, se mantendrá la imagen actual del servicio, respetando la identidad municipal y las directrices del Plan Especial del Casco Histórico. Una vez que arranquen los trabajos, la oficina de atención ciudadana se trasladará provisionalmente al número 21 de la calle Iturriotz, al céntrico local que acogió el antiguo comercio Eya, para garantizar la continuidad de este servicio público.




