José María del Palacio Alonso (Aretxabaleta, 1948), autor de los libros 'Matando sueños, sembrando miedos. Morales de Toro 1936' y 'Secuelas de nuestras guerras y derrotas: de la República a la modélica Democracia', narrará la brutal represión sufrida en 1936 en el pueblo natal de sus padres, este martes 16, a las 18:30 en el centro Ibarraundi.
En la charla organizada por la asociación memorialista Memoria Bizia, Palacio abordará el caso de Morales de Toro (Zamora), localidad donde, según señalan los autores, la represión fascista causó «un terror y un dolor que aún hoy persiste en las familias de las víctimas y que produjo la muerte violenta e impune de 31 personas» en aquella época, cuando contaba con 2.238 habitantes.
Palacio, técnico jubilado de las cooperativas de Arrasate, se define como «hijo de emigrantes forzosos». Su militancia comunista republicana llevó a sus padres a sufrir cárcel y destierro. Su último libro, 'Secuelas de nuestras guerras y derrotas: de la República a la modélica Democracia', es una biografía coral de su familia y otras 23 que padecieron la guerra, la derrota y la dictadura.
El libro 'Matando sueños, sembrando miedos. Morales de Toro 1936', escrito a cuatro manos por Palacio y Cándido Ruiz González (Toro, 1970), narra la historia de la Guerra Civil, la represión franquista y la emigración. Morales experimentó una vida social vibrante entre 1931 y 1933, pero esto «atemorizó a la élite señorial, militar y eclesiástica, decidiéndoles a acabar con la República mediante un golpe militar fascista».
A finales de 1936, 31 vecinos de Morales fueron asesinados. La guerra y la represión provocaron que el pueblo perdiera a 65 de sus hijos. Esta dura situación empujó, ya en los años 40, a los primeros campesinos a abandonar su lugar de nacimiento y familia para buscar un nuevo futuro en la industria del «norte». Los recién llegados encontraron inicialmente ayuda en Debagoiena, pero la integración en un nuevo entorno tuvieron que labrársela ellos mismos, en una dictadura que les negaba sus derechos.
Desde Memoria Bizia subrayan que «un detalle que puede describir un fenómeno desconocido y que no ha sido analizado, es el componente de persecución o presión política entre los diversos motivos para emigrar». Los pueblos industriales de Euskal Herria «ofrecían el anonimato y la oportunidad de empezar de nuevo a personas o familias represaliadas por el franquismo».




