La gala de fin de temporada del balonmano guipuzcoano ha dejado una tarde memorable para el club Aloña Mendiko de Oñati. La entidad, que celebra sus 50 años de historia, formación y arraigo, no solo recibió un homenaje por su aniversario, sino que también cosechó tres premios adicionales. Destaca la insignia de plata de la federación guipuzcoana a Iñaki Cantero por su trayectoria. El galardonado no pudo asistir por motivos de salud y fue recogido por los directivos José Miguel Gartzia 'Tuki' e Iñaki Mendarozketa. Además, el segundo equipo senior masculino fue premiado por su deportividad y el jugador del primer equipo Unax Aranburu, como máximo goleador de primera territorial.
Cantero, una institución en el balonmano local, agradeció el tributo a pesar de no poder asistir. "Tengo la espinita de no haber podido ir, me hacía ilusión, pero cuando no se puede, no se puede", explicó mientras 'Tuki' le entregaba la insignia cerca de las oficinas del Aloña. Su reconocimiento subraya su profunda implicación en el club a lo largo de décadas.
La trayectoria de Cantero comenzó en el deporte escolar en 1978 y continuó en la escuela de balonmano del Aloña, con una carrera marcada por su entrega y éxitos. Tras un periodo ligado al Bergara (1987-1995), regresó al Aloña, trabajando incansablemente con la cantera hasta finales de febrero. "Los problemas de salud que padezco no me permiten estar al cien por cien, así que tras 47 años ha llegado la hora de 'jubilarme'. Siempre estaré para ayudar, pero ya no estoy para entrenar a un equipo", declaró. Cantero también fue técnico de la federación durante más de una década, dirigiendo la selección infantil femenina de Gipuzkoa y participando en tecnificaciones.
Su palmarés con el Aloña es extenso, incluyendo numerosos Campeonatos de Gipuzkoa y Euskadi. Logró clasificaciones al Campeonato de España en 1985, 2000 y 2002, y con el equipo cadete femenino obtuvo el bronce en Mallorca en 1998. Además de su faceta como entrenador, Cantero también fue jugador, debutando como juvenil del Aloña en 1978 y jugando en el equipo Academia Lábor durante su servicio militar en Granada, donde fue subcampeón de Andalucía.




