A finales de julio del año pasado, Esteban Urzelai asumió la dirección del Coro de Ópera ABAO Bilbao, poniendo fin a una etapa de cuatro años en Madrid como subdirector del Coro Nacional de España. Este nuevo cargo le ha permitido regresar con más frecuencia a su localidad natal, Oñati, lo que le ha llevado a compartir sus reflexiones sobre esta nueva experiencia.
El director ha señalado que asumió la dirección de ABAO como un reto personal, ya que, aunque había dirigido coros amateurs y profesionales, su experiencia en un coro de ópera era limitada. Sin embargo, se muestra muy satisfecho con los resultados obtenidos, calificando la experiencia de “tremenda”. Considera que se ha logrado un buen ritmo de trabajo y confianza con el coro, y que se adapta bien a los demás profesionales de la ópera, como el director de orquesta y el director de escena. También ha expresado su satisfacción con ABAO como institución.
“"ABAO me dio la oportunidad de explorar otro camino en el mundo de la música, y la verdad es que estoy muy contento."
El director anterior, Boris Dujin, había ocupado el cargo desde 1994, lo que supuso un gran cambio para el coro. El nuevo director ha explicado que los cantantes han tenido que adaptarse a nuevas formas de trabajar, metodologías de aprendizaje de canciones y a su propia personalidad. Este proceso se ha desarrollado gradualmente, con ambas partes adaptándose mutuamente, lo que ha aportado “aire fresco”.
La principal diferencia entre un coro de ópera y otros tipos de coros es la necesidad de memorizar las partituras, ya que no hay partituras en el escenario. Además, los cantantes también actúan, haciendo que la historia sea creíble. El director ha puesto como ejemplo un ensayo de una ópera ambientada en la Revolución Francesa, donde los cantantes deben expresar ira o alegría. En las representaciones de ópera, el director se sitúa detrás del escenario, y su función es recordar las instrucciones del director de orquesta y del director de escena.
El director ha manifestado que ha tenido que sacar más su personalidad en esta nueva etapa, asumiendo más responsabilidades de las que tenía como subdirector, como la selección de cantantes, la ubicación y los horarios. Además, también es director del coro Suhar, y considera que ambos trabajos son compatibles, ya que el de Bilbao es principalmente entre semana y con Suhar trabaja los fines de semana. Ha reconocido que ganar el premio principal en el Concurso Coral Internacional de Tolosa en 2023 fue uno de los momentos más importantes de su carrera.
El director no cree que el mundo coral esté en su mejor momento, especialmente después de la pandemia, pero ha destacado la importante tradición de Euskal Herria. Ha enfatizado la importancia de ofrecer proyectos interesantes y de calidad para atraer a los niños al mundo coral. Finalmente, ha afirmado que un mundo sin coros sería “mucho peor”, subrayando los numerosos beneficios de cantar en grupo, como el trabajo en equipo, el compromiso y el apoyo mutuo.




