La colección de fotografías, que documenta un entrenamiento del club Ointxe, comparte palmarés con otros siete fotógrafos de Euskal Herria. Estos artistas presentarán sus proyectos e inaugurarán una exposición colectiva el 9 de mayo en Arkupe Kultur Etxea.
La serie premiada narra la evolución de una idea que surgió en noviembre de 2020 en la mente de un entrenador. En aquel momento, en un polideportivo Iturripe vacío debido a las restricciones, mientras se realizaba un entrenamiento virtual con solo tres entrenadores y un fotógrafo, se sembró la semilla de lo que hoy es una realidad.
“"Aunque la idea se gestó en 2020, no fue hasta mayo de 2024 cuando el proyecto arrancó oficialmente. Lo que comenzó como un pensamiento en una cancha vacía se ha transformado en un punto de encuentro vibrante y lleno de vida."
La inclusión es el corazón de este proyecto, donde en la cancha de Iturripe se eliminan las barreras. Participan jugadores con discapacidad intelectual, sus familias, entrenadores, exjugadores y patrocinadores. Aunque su base está en la comarca del Debagoiena, el proyecto atrae a personas de lugares tan diversos como Pamplona, Vitoria-Gasteiz, Otxandio, Durango y Zumaia.
La propuesta deportiva no se limita a entrenamientos locales, sino que ha llevado su mensaje a escenarios de gran relevancia como el Bilbo Arena, las instalaciones del Baskonia en Vitoria, Legazpi, Arrasate e incluso a la prisión de Zaballa, participando en diversos formatos de partidos y torneos.
En esta tercera edición de Argazkia.eus, al igual que en las dos anteriores, los ocho proyectos seleccionados como ganadores retratan fotográficamente los intereses y anhelos de ocho autores vascos. Además de Ángel Ayastuy, los premiados han sido Estitxu Ortolaiz (Gipuzkoa), Iván Martín (Araba), Aitziber Abasolo (Bizkaia), Carmenchu Alemán (Nafarroa), Marc Gassó (Lapurdi), Pierre Balacei (Nafarroa Beherea) y Christophe de Prada (Zuberoa).
La guipuzcoana Estitxu Ortolaiz presenta Matriarkado, un homenaje a las mujeres que sostienen la vida cotidiana desde el trabajo en el mar y en el caserío. Desde Araba, Iván Martín propone Dark, una relectura visual de la figura de Juan Díaz de Garayo y la construcción del mito criminal. Bizkaia está representada por Zorrotzaurre o la Ribera de Bilbao, de Aitziber Abasolo, un recorrido por un espacio en transformación. Desde Nafarroa, Carmenchu Alemán firma San Fermín 2001, un ensayo sobre la fiesta como estado de excepción. En representación de Lapurdi, Marc Gassó ha sido premiado con Mugalari, un viaje analógico por la frontera del Bidasoa. En Nafarroa Beherea, Pierre Balacey está detrás de Ahadi, un diario visual desde las cumbres del territorio. Y en Zuberoa, Christophe de Prada construye Pilota, un trabajo sobre la tradición pelotazale.
El concurso, organizado por el Ayuntamiento y Argazkia Puntu Eus, entregará sus premios el 9 de mayo en Arkupe, en un acto donde los ocho protagonistas presentarán sus proyectos en sesiones abiertas al público. Cada trabajo ganador recibirá 500 euros y luego inaugurarán una exposición colectiva con una visita guiada por el comisario Gustaco Bravo.




